El amor por la música de grupos o solistas consagrados, muchas veces, lleva a algunos músicos a crear bandas tributo cuyos shows, verdaderamente, transportan al público a décadas pasadas o momentos imborrables. Así, el respeto y profesionalismo de estos intérpretes ofrece una buena manera de mitigar el duelo por ya no poder ver en vivo a esos conjuntos o artistas. Y, también, proponen la posibilidad de regalar o regalarse la experiencia de presenciar repertorios amados de una forma accesible.
En Argentina, hay variadísimos proyectos como estos que además de tocar las canciones originales de las bandas e intérpretes brindan elaboradas caracterizaciones de sus referentes. Lo mismo da si es para un gran evento cultural o una pequeña reunión social o empresarial. En general, se trata de historias de veneración y pasión.
En el caso del grupo porteño Kiss Alive, la banda fue conformada por Andy Buonfrate con otros tres músicos, en 2012. Cuando el baterista se fue, “Tute” se sumó a la banda encargándose de la parte más creativa del grupo. A lo largo de los años hubo varios cambios en el grupo pero la particularidad de ser un grupo “sin caras” por el maquillaje hace que si algún integrante de la banda es reemplazado no se note a simple vista. “El fan sigue viendo a los cuatro clones de KISS”, concluye “Tute”, que no da su nombre real “para mantener la mística”.
Por supuesto, en un show de Kiss Alive el vestuario es una parte esencial. No solo tienen vestuarista o gente que tiene zapaterías especiales que les hacen las botas de plataforma a medida o compran en el exterior prendas de la marca de KISS sino que, también, en la mayoría del vestuario, ponen manos a la obra ellos mismos con la ayuda de la manager.
En esta nota realizada en 2021, en medio de la pandemia, conversamos con Tute acerca de cómo es jugar a ser KISS…
ENTREVISTA> ¿Cómo se formó la banda?
La banda la forma Andy [Buonfrate], con otros tres músicos, en 2012. Cuando el baterista se va, me sumé a la banda. Y me encargué de la parte más creativa del grupo como para traer un poco de aire a la propuesta. Hubo cambios a los largo de los años pero la particularidad de ser un grupo “sin caras” por el maquillaje hace que si algún integrante de la banda cambia no se vea simple vista ese reemplazo. El fan sigue viendo a los cuatro clones de KISS.
¿Cómo arman los shows?
Tenemos dos modos de armar los shows. Por un lado, los shows de clásicos o éxitos que, por lo general, son los shows con los que hacemos las presentaciones cuando viajamos a otro país o provincia o a algún evento. Y por otro, están los shows temáticos que los producimos tomando una porción de la historia del grupo y jugamos con eso. Por ejemplo, un show temático fue el del Unplugged and Symphony. Tomamos dos o tres discos de KISS que tocaron con sinfónica o unplugged, nos asociamos con un director de orquesta y metimos 11 músicos del Teatro Colón en el escenario. En otra oportunidad, tomamos la película Kiss Meets the Phantom of the Park (1978) y recreamos en el escenario el set disc de la película con dos pantallas gigantes, y entraban los personajes en el escenario. Y así hacemos muchísimas locuras. Eso altera los trajes, la escenografía y es muy costoso pero son muy bien recibidas por el público.
¿Se puede vivir de esto?
No. No se puede vivir de esto por varios factores. Primero porque vivimos en Sudamérica y no hay mucho dinero y recursos disponibles para que una banda pueda girar continuamente. Además, KISS siguió activo como banda hasta hace muy poco, entonces, los tributos no son atractivos como lo sería uno de Queen o Beatles, por ejemplo. Y el tercer motivo es que a pesar de ser una banda muy popular, KISS no es extremadamente masiva. Lo que hacemos es reinvertir todo lo que ganamos en cada show. Así hacemos una cadena de inversión y re inversión constante.
¿Y a qué se dedican a parte de esto?
Todos tenemos otras bandas y proyectos varios. Por ejemplo, Andy (que hace de Paul Stanley) y yo tenemos cada uno su banda solista pero juntos formamos la banda The Quarantimes. Mark (que hace de Ace Frehley) toca en otras bandas tributo. También, tengo una banda con Zar (que hace de Gene Simmons), que es mi hermano, que se llama Tomalo y tiene 20 años. Mucha música dando vueltas. Después, tenemos trabajos muy dispares: un profesor de Lengua y Literatura, un creativo audiovisual, un abogado y yo, que soy director de arte.
¿En qué época de KISS se centra la puesta de los shows?
La carga está puesta en los inicios de la banda pero hemos tocado todas las épocas. Lo primordial es que la gente se mueva. No hacemos un tema rarísimo solo para demostrar que lo sabemos. Queremos que la gente que nos ve, se divierta.
¿Cómo consiguen el vestuario?
Por un lado, tenemos vestuarista o gente que tiene zapaterías especiales en las que nos hacen las botas con esas plataformas a medida. Por otro lado, hemos comprado en el exterior varias prendas de la marca de KISS y la porción más grande, la hacemos nosotros mismos con ayuda de Sil [Silvia Altomare], nuestra manager. Hemos aprendido a hacer muchas cosas que en la vida hubiéramos imaginado. De hecho, el último show importante que dimos salimos con los trajes del disco Dynasty [1979] que son muy coloridos y estrafalarios. Así que trabajamos como cinco o seis meses cortando tela, pegando tachas, haciendo las borlas de los pelos del tigre. Una locura. Nos juntábamos todos los domingos a laburar en eso. La verdad que nos divertimos mucho. Y después, lo disfrutamos porque al ver las fotos y las caras de la gente todo ese esfuerzo vale la pena.
¿Qué hace especial a este tributo?
Creo que cualquier tributo, hecho con seriedad, está hecho por alguien que quiere a la banda y siempre va a poner siempre todo de sí. En nuestro caso, somos cuatro fanáticos enfermos de KISS que trabajamos fuerte y nos animamos a ideas que no, necesariamente, salen del catálogo obligado de la banda. Como te conté, editar una película para que salga en pantalla en simultáneo con los temas que tocamos y a la vez, los monstruos saliendo al escenario. Y lo hicimos porque pensábamos “qué lindo si KISS se animara a hacer una locura como esta”. Nos divertimos y nos animamos a poner las bombas, el dragón que tira humo por la boca, a jugar con las pantallas haciendo una pantalla para cada canción en todos los shows o replicar escenas y fotografías clásicas. La verdad que nos lo tomamos muy en serio y, difícilmente todo esto que te cuento lo veas en otro lado. También, nos divertimos mucho. Lo que te puedo decir es que todo está hecho con huevo y corazón.
Claro, aparte desde lo visual debe ser muy caro recrear la esencia de una banda como KISS…
El tributo a KISS es toda una inversión porque no es cualquier banda que toca con cualquier ropa o cualquier instrumento. Pero esa sumatoria de detalles, también, es linda. Nosotros tenemos los distintos bajos de Gene, las violas de Paul y Ace, y cuando lo vemos todo junto, nos sale el fan. ¡Es un flash!
¿Cuáles son las repercusiones que les llegan de los fans?
El fan de KISS, por lo general, es un fanático muy religioso como los fanáticos de fútbol. Se saben todo, es un fan coleccionista. Y como es una banda muy longeva que tuvo cambios de formación, están los que aman una época y no de otra, los que odian una etapa. Y en ese contexto, aparecen las bandas tributo que se comen aplauso, besos y cachetadas. Además, es muy difícil animársele a una banda como esta que es tan producida y exagerada porque, difícilmente, algún día estar cerca de poder ofrecer toda la parafernalia de ellos. A nosotros nos bancan y nos siguen mucho. Siempre hay un grupo fijo que vienen con sus remeras, maquillados o viene el abuelo, el hijo y el nieto. Si hacemos palillos o remeras, se los llevan todos. Nos piden las púas. Nos bancan pero es un trabajo de hormiga.
Varias veces estuvieron en shows televisivos…
Sí. Estuvimos en la tele varias veces en Sin Codificar, Polémica en el Bar. Una experiencia que tiene un rebote muy fuerte. Al día siguiente, se te suman 500 personas al Instagram o al Facebook. Realmente, la publicidad que tiene un medio es impresionante. También, hemos hecho muchos eventos privados sociales o empresariales.
¿Alguna vez hicieron shows sin los trajes o el maquillaje como es el tema de hacer el Unplugged?
Hacemos temas de todas las épocas pero nunca sin los trajes y el maquillaje porque creemos que ahí se pierde el plus que puede tener un tributo. Trabajamos mucho el look, los movimientos, los instrumentos (que son iguales). Entre el maquillaje y ponernos el traje estamos una hora y media o dos.
¿Tuvieron contacto con los integrantes de KISS?
Sí. Andy y yo tuvimos nuestras experiencias de meet and greet. Gene Simmons tiene firmada fotos de la banda. Los hemos conocido y tratado. Es divertido cuando les hemos acercado fotos de la banda y ellos se ríen. Ellos entendieron que los tributos mantienen al fandom vivo.
Emiliano
Acevedo


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