Nicolás Zalacaín es
un joven músico y compositor de la zona oeste del Gran Buenos Aires afincado en
CABA, que lleva adelante un original proyecto llamado Cicatrices. En él se originan
experiencias vitales que se vuelven canciones, con sonidos bien rockeros que
explotan en los parlantes y letras que retratan lo que pasa en el contexto
sociocultural. Su último EP se llama Danza o Destrozo y está
disponible en todas las plataformas.
ENTREVISTA> ¿Cómo fueron tus inicios en la música?
Yo
toco desde los 15 años, principalmente como baterista. Empecé a tocar en 2006 en
una banda de barrio de hardcore punk, que es uno de mis estilos preferidos. Con
esa banda sacamos algunos EPs. Después estuve en grupos de punk rock, de
rocanrol, de hard rock; con proyectos que eran muy efímeros, pero en los que siempre
llegamos a grabar. En ese sentido me considero afortunado, porque en cada grupo
que estuve grabé algún disco, algún EP, algún registro. En todos esos grupos me
dediqué a tocar la batería y en 2020, durante la pandemia, empecé a cranear
canciones propias y a iniciar un proyecto solista. Así, para 2021 saqué un
disco solista llamado Galimatías, en
donde toqué la guitarra acústica, batería, canté y compuse el material. Después
de ese disco salió un EP en donde toqué la batería e invité a amigos a grabar
bajos, guitarras. Saqué dos EPs y un disco solista así y después la idea fue tocar
en vivo con ese proyecto y ahí llamé a otros dos amigos para tocarlo, debutamos
con un proyecto que llevaba mi apellido y como luego la dinámica se fue
haciendo muy de banda le cambiamos el nombre a Cicatrices, que es la encarnación actual con la que sacamos el EP.
¿En
qué te inspirás para hacer los temas de Cicatrices?
Yo
toqué muchos años la batería en una banda que se llama Guerra de Cerdos, en donde sacamos bastantes discos y giramos
mucho. La impronta de esa banda es una bajada de pensamiento crítico desde lo
conceptual. O sea, ir armando desde las letras, el arte de tapa y la forma en
que se piensa la música, un mensaje enriquecido en las canciones más allá de la
música en sí. Eso es un aspecto troncal en lo que yo hago. Además yo también
escribo poesías, he editado libros, y trato de buscar allí cuestiones
individuales, como me afecta a mí la vida en sociedad, sobre todo en esta
última época que comenzó a ser bastante picante para mucha gente. Cicatrices
trata de mantener esa estructura troncal de hacer un estilo de música variado
dentro del rock fuerte. Podemos tener influencias del post punk, el rock
alternativo y el metal, y navegar en esos géneros, pero manteniendo una búsqueda
desde la poesía, el pensamiento y la cuestión filosófica de cómo plantarse ante
la vida.
¿Qué
grupos te influencian a la hora de componer?
Las
influencias son muy variadas. Te puedo hablar de mil bandas y solistas. Charly García, Mercedes Sosa, The
Replacements, Killing Joke… Me parece que también el folklore de protesta también
es una gran influencia desde el lado de la lírica. Todo lo que era la Nueva Canción Chilena, es decir Víctor Jara, Inti - Illimani, Los Jaivas.
Todo eso combinado con nuestra música, como el tango; me gustan mucho Piazzolla, Pugliese… Lo que permite ser
un músico del underground es que podés experimentar todo el tiempo y está todo
bien. Las influencias van por ese lado, mucha música de los 70, 80, 90… Yo a
veces digo post punk, porque el post punk toma mucho de músicas variadas como
el krautrock alemán, también toma cosas de los Beatles, toma cosas del punk rock; entonces a mí eso me sirve para
englobar un poco lo que hacemos. Pero decir post punk a secas, es una
definición que se queda corta porque a mí también me gusta mucho el metal, el
trash, el crossover…
¿A
qué hacen referencias los temas de este primer EP de Cicatrices?
“Al
parador” es una pintura de lo que es la calle por la Capital. Yo soy de Zona
Oeste del Gran Buenos Aires, de Morón, y desde que me mudé a Capital no deja de
chocarme la cantidad de gente que veo durmiendo en la calle, en la Avenida
Corrientes, en los subtes… Y la canción tomó para mí un nuevo significado desde
que salió el video de Jorge Macri
sacando a la gente de las esquinas y mandándola, justamente, a los paradores,
además de las declaraciones de Kravetz.
Nosotros compusimos el tema a principios de 2023 y tomó otra relevancia con
todo lo que está pasando ahora y eso es un bajón. La canción habla de que
barren a la gente como si fuera basura y no resuelven el problema, porque no
dejan de ser personas que están en una situación complicada a las que uno ayuda
como puede, por lo menos en nuestro caso.
Después
sigue “Danza de golpes”…
Sí,
es un tema que arranca con un tiempo de vals, como si fuera una danza, y la
idea original es un poema que yo publiqué en uno de mis libros al que reformulé
un poco para darle una estructura de canción. Así es que arranca como una danza
y después se pone en una cuestión más estilo Killing Joke, más pesada y rosando
un estilo medio metalizado.
Sigue
“El mismo error”…
Ahí
la lírica está inspirada en una cuestión personal familiar ya que
lamentablemente toda una parte de mi familia se murió por diversos problemas
emocionales, conflictos, y la letra habla de cómo uno hereda todo eso. O sea
heredás los quilombos y las deudas que te dejaron, en el mejor de los casos si te
dejaron alguna propiedad o herencia, y como en mi caso traté de tomar eso para
no repetir los mismos quilombos para tratar de vivir un poco mejor. No mantener
esas cuestiones enroscadas de los quilombos familiares.
¿Y
“Destrozo los nervios”?
El
título habla de por sí. Es una descarga nerviosa de no saber para dónde ir. Por
eso dice: “Ojalá el amor sea lo único que uno tenga para poder vivir pero
sabemos que no es suficiente…”
¿La
banda cómo está formada?
Somos
Maxi Prez en batería, Gastón Linyera
Pérez en guitarra, y yo en bajo y voz. Nosotros somos los integrantes de
Cicatrices.
¿Tus letras contestatarias y reflexivas vienen por tus escuchas, la
herencia familiar, vivencias o libros que leíste?
Por
todo eso que mencionaste. Aparte el hardcore, más allá de que sea un concepto
gringo hecho por progresistas de Washington, tiene una cuestión progre más
copada para mí. Siempre me despertaron curiosidad las bandas de hardcore como
los Dead Kennedys, mismo el punk de
los Clash; son bandas que si te metés
en lo que están diciendo, es un mensaje con mucha riqueza, te bajan mucha
información que está muy buena. Yo entré por ese lado y por mi casa también en
donde se hablaba mucho de política, estemos de acuerdo o no… Las lecturas y las
personas que conocés también te van influenciando a tomar una posición. A veces
es el bicho de la curiosidad que te lleva para un lado o para otro y la yunta
que tenés que acompaña eso o no.
Una Pila de Vida, el primer álbum de Turf, es sin dudas uno de los mejores discos debut
de la historia del rock argentino. Una producción lujosa de pop
elegante, buen gusto y el frenesí juvenil de cuatro chicos que venían con todo para
dejar su huella en la música popular. En pocas palabras: un álbum mítico.
En esta nota retrocedemos hasta mediados de los 90
para recorrer las historias detrás de esta colección de canciones de la mano
del frontman y compositor Joaquín Levinton, el bajista Carlos Tody
Tapia, el baterista Fernando Caloia
y el guitarrista Leandro Lopatín. Junto a ellos echaremos un vistazo sobre la tarea de darle vida a
este disco. Ellos nos contaron como lo crearon y grabaron bajo la invaluable
producción de dos integrantes de Los
Fabulosos Cadillacs: Mario Siperman y Daniel Lozano. Un disco
que volvió a reeditarse luego de 27 años y no solo ya está en todas las plataformas
digitales sino que, también, la banda tocará en vivo el próximo viernes 24 de
mayo en el Teatro Coliseo. La historia coral de Una Pila de Vida contada por sus protagonistas.
ENTREVISTA> ¿Por qué se reedita recién ahora Una Pila de Vida?
Carlos Tody Tapia: El
plan original era hacerlo en 2020. Ya estaba todo listo, habíamos arreglado con
Universal la remasterización y la edición digital en las plataformas por
primera vez. Teníamos todo encaminado y vino la pandemia. Y cuando terminó se
diluyó la idea porque teníamos ganas de sacar un disco nuevo [Renacimiento, 2023], entonces quedó un
poco atrás en la lista de prioridades pero siempre lo tuvimos en cuenta. Y
ahora se dio el momento justo. Decidimos hacer un lanzamiento, más potente del
que teníamos pensado originalmente, con una edición en vinilo que va a salir
ahora en unos meses.
Fernando Caloia: Para
colmo en medio de la pandemia nos dijeron que Universal había subido el álbum a
las plataformas, entonces les dijimos que no. Nos comunicamos con la compañía y
negociamos para que cuando se relanzara pudiéramos tocarlo en vivo. Por eso es
que hubo que esperar y por eso este número raro de 27 años. Que, de cualquier
forma, coincide con la edad del rock, ¿no?
LA GÉNESIS DEL GRUPO:
¿Cómo
surgen son las primeras composiciones del grupo?
Joaquín Levinton: Si
bien empecé a hacer canciones de chiquito, era más bien por juego. Sin
desmerecer el juego o la parte lúdica que implica componer una canción pero
muchas canciones de Una Pila de Vida
fueron las primeras de buena calidad que compuse. Es decir, cuando me di cuenta
que una canción podría ser recordada y apreciada por otro. Por ejemplo,
“Viajando en Jet (Set)”, “La Recta Final” y “Casanova” las hice en la casa de
mi mamá a los 16, 17 años hace 30 años.
Esos
temas son casi contemporáneos a tu ingreso a Juana La Loca en plena
adolescencia…
Joaquín: Claro.
Porque, en realidad, en ese momento estaba inventando Turf que era un proyecto
a futuro. Con Lea veníamos tocando en la casa de mi vieja y me llega la
propuesta de Juana La Loca a la cual
no me resistí porque me gustaba la banda y me ofrecían grabar un disco.
Entonces, le dije a Lea [Lopatín]
“me voy a tocar un poco y vuelvo”. Entonces grabé un disco con ellos, toqué en
Vélez con Depeche Mode y en un
montón de shows aquí y allá y gané plata. A partir de ahí, la música se
transformó en algo que me daba dinero, en mi trabajo hasta el día de hoy.
Entonces no era poco para un chico porque la mayoría sueña con ganar plata
haciendo su música.
¿Y
cómo se inicia Turf?
Joaquín: Cuando
regreso con Lea, después de un año con Juana La Loca, se sumaron Fernando y
Carlos y armé este disco, el orden, un concepto, una tapa. Todo con la idea de
nacionalizar el brit pop porque somos
la primera banda argentina de ese género… los que escuchábamos a Blur, Oasis, Pulp. Vos pensá que no
había Internet, no había acceso fácil a los discos salvo si ibas a disquerías
especiales como Downtown Records en Galería
Churba en Cabildo y Juramento. Así
se fue generando y armando Turf. De inmediato sacamos un disco, nos hacemos
amigos de Charly García, vendimos 50
mil copias y todo sucedió de un año al otro. Hicimos una vueltita por el under, tocamos en Cemento, en Die
Shule, en la Capilla del Centro Cultural Recoleta, en El Codo, en Dr. Jekyll…
Y, rápidamente, se corrió la bola de que el grupo tenía algo novedoso y
original. Así que, en esa época, fue doblemente meritorio haber tenido éxito
tan rápido porque, por lo general, eso sucedía pasados 10 años de estar en el under no te consideraban como “ser del
palo” o “ser auténtico”. El mundo quería que seas “creíble” cuando el artista
tiene que ser increíble…
Además,
ustedes eran los más pibes…
Joaquín: Claro,
y además era todo rock barrial… la verdad, no puedo creer lo chiquititos que
éramos…
¿Qué
cambió desde ese momento?
Joaquín: Mmmmm…
No cambió tanto la cosa porque cada vez que hacemos un disco es un disco
novedoso para nosotros mismos, también. Entonces, está el entusiasmo, el no
saber para dónde va, el trabajo misterioso. Viste, que nosotros no tenemos un
estilo musical definido y, en definitiva, ese es nuestro estilo.
¿Cómo
era la forma de trabajo en aquel momento?
Joaquín: Grababa
los temas en mi porta estudio, una Tascam de cuatro canales, en la casa de mi
vieja; hacía la mayoría de los arreglos, cantaba los coros y los pasaba. Si vos
escuchás el disco, los coros son míos. Así que les llevaba las ideas y las
trabajábamos. Ese fue, también, el puntapié para que a partir del segundo disco
los chicos intervinieran mucho más y empezaran a componer sus canciones y
aportar lo que quieran sobre la canción del otro.
¿Cómo
se unen ustedes al proyecto de Joaquín y Lea?
Fernando: Yo
había puesto un aviso en el diario y llamaron dos chicos, Pablo y David, y
empezamos a armar una banda. Entonces Pablo me cuenta que era amigo de Joaquín
Levinton, el chico que tocaba la guitarra en Juana La Loca. La cuestión fue que
arrancamos con este proyecto y en un momento me di cuenta que no era lo que yo
quería. Lo de ellos era una música más de culto, y aunque yo vengo de ese palo,
siempre me gustó mucho la música popular también porque en mi casa se escuchaba
mucho rock nacional, etc. Entonces les comuniqué que no iba a seguir con el
proyecto, iba a seguir en mi búsqueda. Al otro día me llamó Joaquín, y me dijo
que Pablo le había pasado mi teléfono, él me dijo que quería armar una banda
con Lea. Le dije que me parecía bien y fui a verlos. Me encontré que tocaban
con mucho tremolo, efectos, muy en estilo Spiritualized
pero lo hacían de una manera especial. Fue muy breve el encuentro y decidimos
volvernos a ver en una sala de ensayo así veíamos como iba la cosa. Joaquín me
había dicho que tenía un par de temas. La verdad, no me habían caído muy bien.
Eran dos pibitos medio picantes de Belgrano. No teníamos mucho que ver, yo
venía de la provincia, laburaba, me mantenía solo, y ellos vivían con los
viejos todavía. Así que alquilamos una sala y nos juntamos. Joaquín me mostró
los temas que tenía. Conté cuatro y empezamos a tocar y nos dimos cuenta que
era por ahí la cosa. Así que Joaquín me dijo que les encantaba como tocaba y me
propusieron que armáramos la banda juntos. Entonces llevé a David de bajista
para ver si se sumaba al proyecto. Pero al cuarto ensayo él me dijo que no le
gustaba la onda de Joaquín y Lea y se bajó. Ahí vuelvo a poner un aviso en el
suplemento Sí! de Clarín, y entre algunos bajistas más, llamó
Carlos. Empecé a hablar con él y pegamos mucha onda, nos gustaba la misma
música. Así que le dije que se viniera a la sala de ensayo, que lo esperábamos
para tocar.
Carlos:
El grupo todavía no existía, no tenía nombre. Yo vi un aviso que decía “banda
busca bajista en estilo The Kinks, Small
Faces, The Who” y yo estaba muy enganchado con esa música así que llamé. Era
una banda que estaba en pleno proceso de creación. Después nos dimos cuenta con
Joaquín que teníamos amigos en común con Juana La Loca. Así que estuve un
tiempo, fui a ensayar, después no fui más.
Fernando: Cuando
Carlos llegó a la sala de ensayo, lo miró a Joaquín y le dije: “Pero vos sos el
de Juana La Loca…” Ahí Joaquín le aclaró que este era un proyecto secreto, que
estaba armando una banda nueva. Contamos cuatro y Carlos nos despedazó el
cerebro, nos mató con su forma de tocar. Luego Joaquín me dice que le diga a
Carlos que el jueves nos juntábamos de nuevo en la sala. Así que lo llamé a
Carlos y me dijo que no le interesaba seguir, que conmigo tenía la mejor onda
pero que con Lea y Joaquín no, aparte me dijo que él conocía a los muchachos de
Juana La Loca y no quería meterse en problemas. Entonces lo llamé a Joaquín y
le dije que Carlos me había dicho que no. Joaquín no entendía nada: “¿Cómo que
te dijo que no va a tocar? Dame su número de teléfono”. A los diez minutos
Joaquín me llamó para decirme que ya lo había arreglado, que nos veíamos el
jueves en la sala. Qué le dijo Joaquín para convencerlo es un misterio que
hasta el día de hoy no está develado.
Carlos:
Joaquín me llamó y me dijo: “¿Vas a venir a ensayar o no?” A lo que le
respondí: “Bueno, dale”. Y ahí fui y me quedé hasta el día de hoy.
Fernando:
La cuestión fue que una vez que entró Carlos, empezamos a ensayar todos los
días y Joaquín se va de Juana La Loca, le ponemos nombre a la banda y
arrancamos con todo. Sabíamos en que circuito movernos, conocíamos a gente del
ambiente, éramos fans de Los Demonios de
Tasmania y nos habíamos hecho amigos de
Sharly, el cantante. Planeamos hacer el 20 de diciembre de 1995 el debut de
Turf como soporte de Demonios de Tasmania pero en la semana previa los Demonios
nos presentaron en dos shows que hicieron como una banda nueva que estaba
empezando. Finalmente, el miércoles 20 de diciembre debutamos oficialmente en
Dr. Jekyll, en Belgrano.
¿Qué
temas tocaban en ese momento?
Fernando:
Cuando debutamos teníamos solo seis temas. Tocábamos “Día especial”, “Tarjeta
postal”, “Viene llegando” y también “Enlace” de Ratones Paranoicos y “No se va a llamar mi amor” de Charly García.
En
un año Joaquín fue componiendo todos los temas que quedaron en Una Pila de
Vida…
Fernando:
Así es. Y el lapso de tiempo fue muy corto porque el día del debut ya nos
ofrecieron grabar un disco. Y al tercer show vinieron a vernos Roberto Costa y Daniel Grinbank. Así empezaron a caer ofertas de discográficas que
nos querían fichar. De entrada teníamos todo planeado, le pusimos nombre a la
banda, teníamos una estética, sabíamos cómo llamar la atención, como meternos
de prepo en el circuito… Y así fue. Lo planeamos, lo ejecutamos y en el camino se
hacía el disco. En ese año, empezamos a mutar un poquito la parte musical, nos
pusimos un poco más Stones, que era
la banda que estaba de moda, cuando nosotros éramos más Beatles, más Kinks… De
hecho, por eso también cambia la versión de “Viene llegando”. Cuando el
ambiente under o indie empieza a ver este viraje musical se da vuelta porque
nosotros ya apuntábamos a otra cosa. Hicimos el disco con Charly García de
invitado y apadrinándonos y fue un éxito total. Se dio todo muy rápido.
¿Cómo
fue el proceso de armado del disco?
Carlos: Con
el paso del tiempo empezamos a armar un repertorio para hacer algún show en
vivo y empezamos a hacer demos. Hicimos demos de “Tarjeta postal” y “Viene
llegando” que son los mismos que salieron como bonus tracks ahora en la reedición
del disco. En 1996, una vez que ya estuvo demeado, hicimos los primeros shows y
tuvimos la suerte que la banda llamó la atención de los periodistas de esa
época y nos empezaron a hacer notas y a venir a vernos en vivo. Se armó como
una bola de nieve y llegó hasta las discográficas. Primero tuvimos una oferta
de EMI. Con ellos llegamos a grabar un demo en estudio, muy profesional. Eso
está por algún lado. Es básicamente lo mismo que se editó pero tocado en otras circunstancias.
Finalmente, tuvimos la mejor oferta de Universal y firmamos con ellos.
En
el disco se nota mucha influencia de brit pop. ¿Era lo que escuchaban en esa
época? ¿Por qué bandas estaban influenciados?
Carlos: Totalmente.
Porque nos gustaban las mismas bandas clásicas que les gustaban a todos los
grupos de brit pop. Ósea, todas las bandas que habían influenciado a Oasis, a
nosotros también nos gustaban: T-Rex,
Mott The Hopple, The Who, Beatles, los Stones, The Kinks, Small Faces, Slade…
Había mucho de la british invasion de los 60 y también mucho glam de los 70
como la primera etapa de Bowie con Zyggy Stardust… Obviamente, nos
encantaba Oasis, Blur, Suede, Supergrass…
Detrás de Blur y Oasis había como 5000 bandas que estaban buenísimas. Y todas
esas bandas eran lo que escuchábamos a full.
Fernando:
Ya más cerca de la grabación del disco se empezaron a acentuar las influencias de
David Bowie o T-Rex que se notan bastante en las composiciones. Nosotros
queríamos sonar como en los 70 pero como no sabíamos de técnica tuvimos que
adaptarnos a lo que el estudio y los técnicos requerían. Entonces el material tiene
una estética bastante particular a nivel del audio que aunque no es lo que más
queríamos quedó bien porque es más digerible, más pop, más radial y nosotros,
también, queríamos que nos vaya bien.
MARIO SIPERMAN, LA VISIÓN DE UNO DE
LOS PRODUCTORES:
¿Cómo
se da tu vínculo con la banda?
Mario Siperman: Conocía
a la banda aproximadamente un año y medio antes que se grabara Una Pila de Vida a través de Fabián Couto que era manager de Los Cadillacs en ese momento. Él me
había hablado maravillas de Turf. No sé a quién del grupo conocía Fabián pero
me hizo el contacto con ellos, los fui a ver y me encantó lo que hacían porque
a mí siempre me encantó la música proveniente de Gran Bretaña y Turf era un
exponente perfecto de ese estilo. A Joaquín ya lo conocía de Juana La Loca y
luego de ver a Turf me hice amigo del grupo y empecé a tocar los teclados con
ellos. En ese momento eran cuarteto, me invitaron y quedé casi como músico fijo
durante un tiempo al igual que Dany Lozano en trompeta. Posteriormente,
salió la posibilidad de hacer el disco y que nosotros, también, fuéramos sus
productores.
¿Cómo
encararon la producción del disco?
Mario: Universal
tenía un convenio con los estudios El Pie, contratamos de ingeniero a Walter Chacón que venía siendo el
ingeniero histórico en vivo de Los Cadillacs y tenía mucha experiencia en grabación.
La preproducción ya estaba hecha porque los temas los tocábamos en vivo y
estaban muy armados. La compañía nos había dado un montón de horas de grabación
así que lo hicimos tranquilos. Yo estuve todos los días menos el día que fue
Charly García. Ese fin de semana estaba de gira con Los Cadillacs. Así que no conocía
Charly personalmente. Sin embargo, me alivia porque en la sesión se vivió un
momento caótico de Charly y de lo que se grabó casi no quedó nada. Metió
algunas zapaditas nomás.
¿Cuánto
duró la grabación de Una Pila de Vida?
Mario: Lo
que se usaba en esa época, que eran las 120 a 130 horas de grabación. Habrán
sido unas tres semanas, de lunes a viernes.
LA GRABACIÓN DEL DISCO:
¿Cómo
fue la grabación?
Carlos: La
grabación fue en El Pie que pertenecía a Alejandro Lerner. En ese momento, era
el estudio donde grababan todos. Desgraciadamente, ese lugar fue vendido y
luego, el año pasado, lo demolieron para hacer un edificio. Una lástima porque
por ahí pasaron todos. Para nosotros era un flash ir a grabar a El Pie. Como
estábamos con Universal, teníamos un buen presupuesto. Para mí, estar en El Pie
era como estar en la NASA. Era hermoso. Mientras grabábamos, jugábamos al pingpong. Compartíamos
mucho tiempo juntos.
Fernando: Éramos
una banda a la que todo le había llegado muy rápido. Fue buenísimo. La
grabación del disco era el sueño del pibe para nosotros. El primer día de
grabación se grabamos bajo y batería de seis temas y a última hora,
escuchándolos, me empecé a poner mal porque no me gustaba como habían quedado.
Entonces dije, mañana grabo todo de nuevo. Y al otro día, Joaquín me llamó para
ir al estudio y me dijo que para no retrasarnos me acerque hasta la avenida
Juramento para subirme ahí. Esas cuatro cuadras de mi casa al punto de
encuentro, las corrí y me esguincé el tobillo gravemente. Terrible. Así que,
cuando llegué al estudio, tenía todo el pie hinchado. Mario Siperman me llevó
al Pirovano. Lloraba del dolor. Así que, ese martes, hubo que suspender la grabación.
Lea consiguió un deportólogo que laburaba, también, con Julio Bocca, con gente re grosa. Ese especialista me dio un
tratamiento breve con medicación y unas pomadas y me dijo que fuera el viernes para
que me infiltrara y pueda grabar el
sábado. Y así fue. Ósea que el disco está grabado con mi tobillo derecho como
una pelota de fútbol.
LAS CANCIONES:
. LA RECTA FINAL (Letra y música: Joaquín
Levinton)
¿Qué
se acuerdan de este tema bien brit pop?
Carlos: Lo
usábamos para abrir los shows. Es lo que nosotros llamamos tema “cañonero”. Y por
eso, también, abre el disco. Me acuerdo que fuimos a grabar sonido ambiental al
hipódromo con Mario Siperman con un DAT portátil. Grabamos a la gente, todo ese
audio son los burreros que están ahí hablando entre ellos. Es un temazo.
Joaquín: Claro,
es la presentación del grupo y tiene la influencia de David Bowie y glam rock con un claro guiño al riff de
“The Man Who Sold the World”. Y digo guiño porque hacerlo parecido es a
propósito. Entonces dice: Gente alrededor
buscando emoción apuestan dinero/Vienen hacia acá, no quiero mirar/ Mi vida va
en juego. Habla de la gente que vive para la plata. Es como decir “arriba,
la campana de largada”. Y en el medio el relato de una carrera literal hecho
por el relator original del Hipódromo Argentino de Palermo.
Sí,
y un poco se relaciona con el nombre del grupo…
Carlos: Tal
cual. Es como el tema que pone la bandera de la banda: La Recta Final. Por eso
le pusimos Turf a la banda, por las emociones que podés encontrar tocando o en
un concierto de rock, o en una carrera que involucra tanta adrenalina cuando
los caballos agarran la recta final…
. PANORAMA (Letra y música Joaquín
Levinton)
¿De
entrada se dieron cuenta que “Panorama”, que terminó siendo un corte de difusión,
iba a ser un hit?
Carlos: En
realidad, el tema a cortar fuerte era “Casanova” pero la compañía decidió
lanzar uno antes para testear. Y salió “Panorama” en donde tenés una muestra de
nuestra admiración por T-Rex.
Joaquín:
Tal cual. Un rock and roll al estilo de T-Rex. Es la misma temática medio
adolescente que habla en contra del vacío y a favor del amor. ¡Qué lindo! (risas)
Fernando: Fue
el primer tema que sonó en la Rock&Pop
y llamaba mucho la atención por el tipo de ritmo, 12/8, que acá en Argentina no
se usaba.
Y
quedó para el repertorio permanente del grupo…
Carlos: Sí,
es un tema que siempre está. Cuando no lo tocamos, la gente lo pide y todos lo
cantan. Es un re clásico.
. TARJETA POSTAL (Letra y música Joaquín
Levinton)
¿De
“Tarjeta postal” qué se acuerdan?
Carlos: Es
un tema que ahora que lo empezamos a ensayar nuevamente nos dimos cuenta la
impronta punk que tiene. Está muy influenciado por Supergrass. Está buenísimo.
Joaquín: Exactamente.
Influenciado por los Beatles y Supergrass que es una banda exactamente
contemporánea a la nuestra. Ellos tienen nuestra misma edad.
Carlos:
Sí, el primer disco de Supergrass es del 95. Hay menos de dos de diferencia con
respecto a nuestros álbumes debut.
Eran
muy fans de Supergrass en ese momento, ¿no?
Carlos: Seguimos
siéndolo. Nos gusta mucho.
. CASANOVA (Letra y música Joaquín
Levinton)
Llegamos
a “Casanova”, ¿vieron venir que iba a ser un hitazo?
Carlos: Sí,
cuando lo empezamos a tocar en la sala nos dimos cuenta de que el tema era un
hit, como nos pasó después con “Loco un poco” o “Pasos al costado”. Te mirás
con tus compañeros y decís: “Este tema va a andar…” Además a nosotros nos
gustaba mucho la banda Divine Comedy,
y el tema tenía la onda de ese grupo. El video de ese tema fue el primero que
estuvo en MTV que, también, fue una experiencia totalmente nueva. Aunque yo ya había
integrado muchas bandas en el under, fue la primera vez que sentí eso de ir
caminando por la calle y escuchar en los negocios que estaban pasando un tema
de mi banda. Era una experiencia nueva. Un flash.
Joaquín: Si
bien fue un hit no pensaba que iba a
serlo porque el tema, en realidad, no tiene un estribillo. Me acuerdo que
cuando la compañía lo seleccionó para promoción, el tipo dijo “el estribillo es
musical, es el pa para parara papa”.
Este
tema es como una foto de la juventud de ese momento…
Joaquín: Sí,
tal cual. Era la fiesta. Éramos nosotros. En medio de otros diciendo cosas
comprometidas, nosotros diciendo cosas totalmente superficiales y de joda como
debe ser, como los jóvenes.
Carlos: Tal
cual. Habla de eso. Era una impronta muy juvenil, nosotros éramos muy chicos en
ese momento.
. DESPIOLE GENERACIONAL (Letra Joaquín
Levinton; música Levinton/Leandro Lopatín)
¿Cómo
fue “Despiole generacional” con la participación de Charly García? ¿Cómo se
hizo?
Fernando:
Conocimos a un personaje que era amigo de Charly y nos llevó a su casa. Y le
caímos muy bien, de hecho estaba copado con Lea porque era muy parecido a Pete Townshend, el guitarrista de The Who, y Charly es muy fana de ellos,
de los Kinks y Small Faces; ahí linkeamos con él porque a nosotros también nos
gustaban mucho esas bandas. Cuando empezamos a grabar el disco, nosotros
grabábamos de día y a la noche Charly grababa Alta Fidelidad con Mercedes
Sosa. Así que nos cruzábamos cuando nos íbamos y él entraba y de hecho nos
usaban los equipos, las guitarras, el bajo, nos dejaba notitas. Entonces le
dijimos que viniera a tocar en un tema y así fue.
Carlos: Tal
cual. Nosotros estábamos en El Pie de 11 a 19hs. Y después, toda la noche y
hasta la mañana, grababa Charly García. Así que un día llegamos y había puesto
un cartelito que decía “chicos, les saqué
el bajo Gretsch”. Y nosotros nos miramos sorprendidos como diciendo, “chau,
que flash. Nos dejó una nota Charly García…”
Y así fue que nos empezamos a quedar. Escuchó lo que estábamos grabando
y le gustó mucho. Así se inició una amistad. Empezó a venir a nuestros shows
como invitado sorpresa. Capaz que estábamos por subir a tocar y nos avisaban
que estaba viniendo Charly. Nosotros no lo podíamos creer. Así fue como lo
invitamos a grabar en el disco y aceptó. Hay un video que está dando vueltas en
el que se lo ve en la grabación.
Joaquín: Este
tema lo tenía de antes de conocer a Charly. Hasta que un día nos encontramos y
charlamos de música. Y bueno, todo lo que ya contaron. Esa es una linda
historia. Después colaboró varias veces más y no solo eso sino que vino a tocar
en shows nuestros y nosotros en los suyos. Fue muy generoso con nosotros. Yo lo
considero mi amigo porque es increíble la cantidad de historias que tenemos
juntos, momentos buenos y malos. No puedo imaginar a Charly comprando algo.
¿Vos te lo imaginás bajando al chino?... Nunca tuvo plata en la mano. No se
compra nada. Voy a la casa ahora y no tiene nada como no lo tenía antes. Ni una
remera compra. Es una locura, está fuera de sistema capitalista. Es un ser
único en el mundo. Y
el título de esta canción es el mismo del de una revista de Isidoro Cañones. Es decir, citamos a
Isidoro, también.
Sí, aparte la foto de tapa del CD es bien la estética de Isidoro, de la joda…
Joaquín: ¡Sí!
Totalmente, en Mar del Plata. Es así la historia.
. INTERMEZZO BRISTOL (CAFÉ CONCERT)
(Letra y música Joaquín Levinton)
¿”Intermezzo
Bristol” de qué se trata?
Joaquín:
Es
un momento de relajación porque el disco viene muy al palo. Se cierra con un
portazo [literal] “Despiole Generacional” y con este tema te metés en una
especie de bar exclusivo que arranca con el sonido de hielo girando en un vaso
de wisky y un murmullo de gente. Y este tema también tiene un guiño a Charly
García cuando dice: Animate a subir/Vamos
a ver cómo salís, que es una alusión a “la entrada es gratis, la salida
vemos”.
Carlos: Es
un estilo de música que nos gustaba, medio Kinks. Nos encantó hacerlo. El otro
día lo tocamos en Montevideo y lo disfrutamos mucho. Es un temazo.
. CRÓNICA TE VE(Letra Joaquín Levinton; música
Levinton/Leandro Lopatín)
“Crónica
Te Ve” también se convirtió en un hit. ¿De dónde viene la historia del tema?
Carlos: Es
un tema que Joaquín hizo en esa época que Crónica TV estaba a full por sus
placas desopilantes. Estaba de locutor [Claudio]
Orellano. Era un canal de noticias
bien bizarro, no es como ahora que es bien serio. Era psicodélico, una locura
total. Con notas como esa que decía que había aparecido un pitufo en Catamarca,
una locura absoluta… Ese tema también tiene un video que muestra un robo porque
nos entraron a robar mientras estábamos grabando. Nos tiraron al piso en el
estudio en el mismo momento que estábamos grabando “Crónica Te Ve”. Estuvimos
ahí con los ladrones un tiempo. Habían cargado instrumentos en el auto de uno
de los socios del dueño del estudio. Entre todas las cosas que cargaron, se
llevaron un bajo que Zeta [Bosio] me había prestado para grabar. Y
yo veía que lo cargaban en el auto y sufría porque pensaba cómo le iba a decir
a Zeta que me habían robado su bajo. El mismo bajo que estaba en el video de
“De Música Ligera”, imagínate… Pero tuvimos la suerte que cuando cargaron todo
quisieron arrancar el auto y no pudieron. No arrancó el auto, vieron que la cosa
se complicaba y se fueron. Fue realmente como dice Orellano, el locutor de Crónica
TV, en la canción: “un susto y una mala pasada”. Fue un momento espantoso pero
tuvimos suerte porque nadie salió lastimado y tampoco se llevaron nada.
Mario Siperman: ¿Cómo
no me voy a acordar? Estábamos grabando y El Pie tenía una ventanita chiquitita
de la puerta que daba al control del estudio, así que se abrió la puerta y
entró uno con un arma y dijo: “Esto es un asalto”. Yo pensé que era una típica
boludez de un amigo de Joaquín o de Lea que boludeaban bastante porque eran muy
adolescentes todavía. Lo cierto es que nos encerraron a todos en el baño y
empezaron a cargar instrumentos y equipos. Entraron al boleo. Me parece que
pensaban que el estudio era una radio y como justo el teléfono empezó a sonar
insistentemente se paranoiquearon que estuviera saliendo todo al aire porque se
apuraron y solo se terminaron llevando la plata que encontraron en efectivo.
Con lo cual los chicos zafaron los instrumentos.
Fernando:
Yo zafé porque como estaba esguinzado me quedé en casa con la pata para arriba…
(risas)
Joaquín: Al
tema lo compuse inspirado por la locura de ese canal. Yo estaba muy fascinado
con esos títulos loquísimos. Un genio el que inventó eso [HéctorRicardo García].
El tipo tenía la idea que si vos mostrás a un jubilado prendiéndose fuego, el
hecho de verlo genera cierta satisfacción porque no sos vos el que está
prendido fuego. Entonces, esa es la mecánica de la psicología del pensamiento
de “Crónica TV”. Porque mostraban “Le rompieron todo el auto a martillazos” y
vos no podías dejar de verlo porque el contrapunto era “qué bueno que no me lo
rompieron a mí”. Y después el vuelo de la fantasía que le sumaban, por ejemplo,
“Hay un pitufo asesino”. Tuvieron muchos hits.
. VIENE LLEGANDO(Letra Joaquín Levinton; música
Levinton/Leandro Lopatín)
“Viene
llegando”, otro temazo. ¿Qué se acuerdan?
Carlos: Tenía
otra versión más beatle, muy brit, que es la que ahora salió en los bonus
tracks del disco. Después la cambiamos a una versión más glam rock, tipo Mott
The Hopple, también media Bowie, media Stone. Finalmente, pusimos en el disco
esta segunda versión bien rockera para tocar en vivo, que es la conocida porque
la original no es tan conocida.
Justamente,
el título del álbum sale de la letra de “Viene llegando”, pero ¿a quién se le
ocurrió?
Carlos:
Es un chiste con el eslogan de Eveready y su jingle comercial. De hecho, ese
tema lo tocábamos en vivo en los comienzos del grupo. Aparte el nombre Una Pila
de Vida estaba bueno para una banda nueva y joven como éramos nosotros.
Joaquín: Además,
“Viene llegando” es una de las primeras canciones que hicimos como banda. De
hecho está en un demo de la Revista
Revolver que hacía Pablo Schteingart
que salía con un casete que tenía los temas: “Viene llegando”, “Tarjeta Postal”,
“Día Especial” y “La He Visto en TV”.
¿Esos
son los primeros temas que hicieron en vivo?
Joaquín: Sí,
eran los primeros temas y tres más, nada más porque el grupo se fue haciendo
sobre la marcha.
. JUVENTURF(Letra Joaquín Levinton; música
Levinton/Leandro Lopatín)
“Juventurf”
es un poco el tema que define a sus fans, prácticamente…
Carlos: Claro.
A raíz del tema, un grupito de fans se hizo llamar La Juventurf y llevaban una
bandera. Éramos todos pibes, tanto arriba en el escenario como en el público. Es
un tema medio punk, bien a las chapas, es el tema más rápido del disco. Muy anfetamínico,
con una letra que no para, va siempre para adelante. Un tema muy arriba.
Joaquín: Es
una canción del desenfreno, de la velocidad. La juventud. Dice: Alrededor de todo el mundo/Chicos y chicas
crecerán/Creyendo en el amor por cable y ya/ Nadie los va a salvar. Que es
como anticipar Internet. Y en otra parte: Es
tan salvaje y fatal/Prefiero ni pensar/Es joven, lista y singular/Me desespera.
Es la desesperación de ser joven.
. VIAJANDO EN JET (SET) (Letra y
música Joaquín Levinton)
¿Qué
se acuerdan de “Viajando en (Jet) Set”?
Carlos: Es
una de mis canciones favoritas. Ahí tenés una influencia muy Kinks, de la época
del tema “Waterloo Sunset” o “Sunny Afternoon”. Ya lo veníamos tocando en vivo
antes de grabarlo.
Joaquín: Es
una canción que plantea la forma de ver a la gente famosa desde afuera siendo
un chico. En ese momento los ves en las revistas y medio que les tenés bronca…
Un poco de lo mismo que uno siente ahora (risas). Y después dice: Yo ya estuve ahí/ puedo mostrarte donde es/
si querés/ Ya soy como vos. Es lindísima esa canción y es de las primeras
que hice y es onda Kinks… ¡Imaginate que éramos un grupo argentino trayendo la
influencia de los Kinks! Una banda que acá no era ni conocida.
. BEATLE – THONNE (Letra y música Joaquín
Levinton)
El
final del disco es con “Beatle – Thone”, un tema bien acústico…
Joaquín: La
idea de ese tema fue que al terminar de escucharlo quedaras suspirando… como
pasa con el tema de The Animals, “The
House of the Rising Sun”. Y como fanático de ese tema intenté hacer algo
parecido.
Carlos: Era
una forma más introspectiva de cerrar el disco después de esa avalancha de
adrenalina de un primer álbum. Es un tema en donde bajamos tres cambios inclusive
la letra es más para adentro. Y por qué no pensar que, también, deja la puerta
abierta para lo que luego sería Siempre Libre, nuestro siguiente disco. Es casi un nexo entre Una Pila de Vida y Siempre
Libre.
¿Ya
venían venir esa onda?
Carlos: No,
para nada. Son esas cosas que suceden. Porque imagínate que en ese momento
nosotros no teníamos ni la más mínima idea de luego haríamos un disco
psicodélico y sinfónico como fue Siempre
Libre.
. BONUS TRACK: DÍA ESPECIAL
¿Y
el bonus track?
Joaquín:Es un tema que no queríamos poner pero lo deformamos
todo y lo hicimos como un remix. Pero ahora, que subimos el disco a las
plataformas digitales, lo hicimos en la versión original.
Carlos: Nunca
había salido aún la versión grabada tocada por nosotros. El tema de repente aparecía
en el fondo después de muchos minutos de silencio. Ahora, cuando finalmente
decidimos reeditar el disco, me acordé que ese tema lo habíamos grabado aunque
no lo sacamos en su momento. Y lo llamé a Mario Siperman y le pregunté si tenía
los DAT porque quería ver si estaba la versión original para editarla ahora. Y
él los tenía todos. Así, remasterizamos esa primera versión junto al resto del
disco. Y después de 27 años, salió el disco completo, tal cual tendría que
haber sido.
Y TODO LO DEMÁS, TAMBIÉN…
La
tapa es un homenaje a Queen, ¿no?
Carlos: Sí
(risas). Sí, nosotros hacíamos esas cosas. También nos gustaba mucho A Nothern Soul, el segundo disco de Verve.Hay muchas parecidas, en realidad, lo que pasa es que la de Queen
es como la más icónica.
Fernando:
No es homenaje. Buscamos algo fuerte a nivel visual, a nivel estético, y en
donde se viera, también, que éramos cuatro pibitos de 22. Porque todos los
grupos a los que les iba bien acá sus integrantes tenían 40. Incluso los del
nuevo rock argentino tenían 30… (risas) Buscábamos que se vieran nuestras
caras, nuestra juventud. Lo que teníamos para dar, para seducir a la gente.
Queríamos ir contra la estética del rock barrial, que se vestían como andaban en
la calle, y que todos tenían panza. Para nosotros la historia del rocanrol era
diferente.
¿Cómo
definieron los cortes de difusión?
Fernando: Con
la compañía discográfica, decidimos que “Casanova” y “Crónica Te Vé” tenían que
ser los cortes pero como estaba esta cosa prejuiciosa contra nosotros, para sonar
en Rock&Pop, elegimos un tema más rockero, por eso salimos con “Panorama”.
¿Qué
te acordás de los videos?
Fernando:
Los videos los hicimos en una casa club que tienen unos tíos de Joaquín en
Belgrano. Tenían una estética muy british de los 60. Hicimos todo el video de
“Casanova” ahí y una parte del de “Crónica Te Vé”, la otra parte de éste está
hecha en el estudio que es donde sucedió el robo.
En
ese momento tenían el auspicio de Levi´s, ¿no?
Joaquín: Claro,
esa fue otra manera de rebelarnos. Porque, en aquel momento, estar asociado a
lo comercial estaba mal visto por “vendido” o “puto”. Y nosotros decíamos “¿por
qué no me chupan bien la pija?”. Hicimos todo lo que no teníamos que hacer:
firmamos con una multinacional, al disco le pusimos como nombre un eslogan
publicitario, cantábamos rocanroles de Ratones Paranoicos que estaba muy mal
visto, reivindicamos a Charly y su “mala” influencia.
Fernando:
El tema del auspicio viene mediante Roberto Costa, que era el dueño de Pop Art y nos consiguió ese contrato con
Levi´s. Con esa financiamos algunas giras. Teníamos el sueño de hacer una gira
por la costa pero, obviamente, nadie nos iba a pagar para ir a tocar así que la
financiamos con ese dinero. Compramos equipos, nos pusimos al día. Así
empezamos a tocar mucho, nos fue muy bien con Una Pila de Vida. Terminamos tocando con los Stones, con Primal Scream.
Se
les abrieron todas las puertas…
Fernando: Sí.
Al haber firmado contrato con Universal, una discográfica multinacional que
desembarcaba en el país teníamos presupuestos holgados y para hacer la tapa del
disco nos fuimos a Mar del Plata, al Hotel Provincial y al Casino con Picky Talarico que después hizo el
video de “Casanova”, y Nora Lezano,
que en ese momento era la asistente y ahora es una de las fotógrafas más
conocidas del rock. Por aquellos años Joaquín se había puesto de novio con Sol Acuña, una divina que era una
modelo re famosa y con ella nos abrían las puertas en todos lados. Nos dejaron
entrar al Casino e hicimos toda la sesión de fotos. Todo en gran nivel, tanto
es así que todos mis amigos se sorprendían de nuestro éxito. Yo con ellos
tocaba en el under, no nos conocía nadie y ahora con Turf era todo lo
contrario. Todos me decían: “¿Pero quién se creen que son?” (risas). Recuerdo
que hasta un amigo me dijo: “Fui al shopping y hay un poster de ustedes en el
local de Levi´s”, como si fuéramos modelos y eso estaba muy mal visto en el
rock. Nosotros rompimos con un montón de prejuicios que tenía el rock, porque a
dos años de eso llegaron Divididos y
Spinetta tocando en un festival en
Mar del Plata que auspiciaba una marca de cigarrillos. Pergolini nos daba con un caño en la radio, se hablaba de que Turf
era un invento de una discográfica. Después, con el tiempo, quedó bien
demostrado que éramos una auténtica banda de rocanrol. Simplemente que nosotros
no queríamos hacer el camino que hacían todas las bandas que cuando se hacían
famosos tenían panza y estaban pelados. Queríamos todo ya, en un camino más
rápido que fue difícil también porque nos chocamos contra muchas paredes,
muchos prejuicios pero finalmente, hicimos lo que queríamos y con el tiempo la
gente fue valorando eso.
¿Cómo
fue la repercusión del álbum, porque vendieron mucho pero Universal les
devolvió el contrato?
Carlos: El
disco tuvo éxito, lo que pasó fue que el presidente de Universal –que era el
que firmó con nosotros- fue removido y además ya estábamos craneando lo que luego fue Siempre Libre. Las nuevas autoridades
del sello venían a escuchar esos nuevos temas y para ellos era un delirio
porque querían más hits como “Casanova” o “Panorama” y se encontraban con
canciones muy psicodélicas, algunas, incluso, que ni llegaron a Siempre Libre. Todo esto hizo que nos
quedásemos sin contrato.
Fernando:Es muy simple la explicación. Hicimos todo
lo que habíamos soñado en solo dos años. Entonces la compañía discográfica
pretendía que copiásemos la formula y hagamos otro disco igual, y nosotros
empezamos a hacer un álbum más loco, más psicodélico. Ahí ya teníamos 24, 25
años; yo tuve mi primer hijo, alguno estaba enamorado, entra Ríspico
[Nicolás Ottavianelli] en teclados…
Entonces se nos empezó a abrir la cabeza y empezamos a buscar algo que no
habíamos logrado todavía que era un vuelo musical más interesante, no tan
parecido a nuestras influencias. Así nos embarcamos en Siempre Libre que fue una locura total. Fue un fracaso comercial
rotundo pero hoy en día todo el mundo reconoce a ese segundo disco como a una
obra maestra. Apostamos fuerte en lo artístico y nos fue muy mal. En mi caso, tuve
que volver a trabajar. Por eso en Turfshow
retomamos la idea de ser una banda que guste, festivalera, hitera…
Mario,¿cómo
ves en la actualidad al disco?
Siperman: Es
un álbum debut con muy alto nivel. Hoy en día a veces se extrañan bandas de
rock como ellos con guitarras, bajo, batería, coros, voces y buenas melodías.
Ellos tenían toda esa influencia de Oasis, el brit pop pero, también, de Marc Bolan, T-Rex, toda ese glam rock de los 70 que yo curtí cuando
tenía 15 y por eso me llegaba tanto. Es un disco al que le tengo gran aprecio.
Luego los seguí bastante y hoy en día considero que Joaquín es uno de los
mejores compositores de canciones de Argentina.
¿Qué
significa este disco en sus vidas?
Joaquín:
Es
genial. Es lo que me trajo hasta aquí. Fue el autobús que me tomé para llegar
hasta acá (risas). Una hermosa aventura. Hay muchos pequeños secretitos en
nuestras canciones que tienen que ver con traspapelar en ella cosas que nos
gustaban. Si vos armás un rompecabezas con las alusiones que hay en nuestras
canciones encontrás las cosas que a nosotros nos gustaban cuando éramos chicos.
Como piecitas de un rompecabezas.
Fernando:Yo veo Una
Pila de Vida en Ca7riel y Paco Amoroso, en Conociendo Rusia… Es que entre los 20 y los 25 vos tenés una
energía que te podés llevar al mundo puesto y que después no la volvés a tener
o la tenés de otra manera. Una Pila de
Vida representa muy bien ese momento de nuestras vidas, que es el comienzo
de la adultez. Y cuando a Joaquín se le ocurrió el nombre del disco todos
coincidimos en esa idea porque es lo que representaba.
Carlos:Una Pila de Vida significa muchísimo
para mí. Ahora, reviviéndolo, uno se acuerda que vivió todo por primera vez.
Escuchar un tema tuyo en la radio, verlo en MTV. Todo lo que nos pasaba era
nuevo. Por supuesto, recuerdo como era mi vida en ese momento. Todos son buenos
recuerdos. Siempre dicen que tu primer disco es el más importante, y algo de
eso hay. Quiero muchísimo a este álbum, y por eso no dejamos pasar esta
oportunidad de festejarlo y reeditarlo. El 24 en el Coliseo, vamos a tocar por
primera vez en la vida el disco entero, con los temas en orden, tal cual como
está en el CD.