
Y ya pasaron más de cuatro décadas desde el
lanzamiento de este disco revolucionario e irrepetible, nada menos. Una
obra que está inspirada en las lecturas de Antonin Artaud, así
como en las figuras de otros atormentados personajes del arte como el pintor
holandés Vincent Van Gogh; un álbum casi en su totalidad acústico e
íntimo, que contiene canciones repletas de imágenes sobre mundos
claustrofóbicos pero bellos, que se meten en la conciencia, dejando una marca
indeleble.
GÉNESIS, Y DESPUÉS…
Si bien, Artaud
figura como un disco "de Pescado Rabioso", en
realidad, era una obra solista de Luis Alberto Spinetta –la segunda
desde Spinettalandia, de 1971. Pero, ¿por qué así?
Según Spinetta, las tensiones creadas en el
seno de Pescado Rabioso -a principios de 1973- entre él y los otros
integrantes del grupo eran muy notorias: "Ellos querían hacer algo mas
rockero y no estaban interesados a hondar la veta lírica de Pescado 2
(...) Querían hacer los temas de David (Lebón), y entonces los
mandé al carajo (...) y a Artaud lo publiqué como un disco
de Pescado Rabioso, solamente para demostrarles a ellos que Pescado
Rabioso era "Yo" y que yo podía armar Pescado Rabioso con ellos o con otros músicos, sin
problemas... Además me parecía muy egocéntrico titular este disco como "de
Luis Alberto Spinetta", (porque) eso me parecía muy pomposo.”

EL DISCO Y ARTAUD
Antonin Artaud (1896-1948) fue un poeta, dramaturgo y actor francés, cuyas teorías estaban
basadas en el teatro experimental. Artaud utilizó la denominación de "crueldad"
para demarcar un movimiento que tenía que dejar de lado la palabra hablada para
dejarse llevar por la unión de los movimientos físicos y gestuales, además de
la eliminación de las disposiciones habituales de escenario y decorados. Con
los sentidos cambiados, el espectador se vería obligado a su esencia. Todo eso
en el llamado Teatro de la Crueldad…
En sí, este álbum refleja como impactaron en Spinetta
las lecturas de textos surrealistas y malditos. Esta devoción por los
hermosos malditos (no solo Artaud si no también las cartas de Van
Gogh a su hermano Theo) inspiraron a Luis a realizar una
reelaboración que a no llegaba al grado de las citas explicitas ni a un tributo
oculto, ya que el disco en si era una mera versión personal acerca de la
desesperación y un “antídoto” acerca de lo que escribió Artaud.
Lecturas a las que Spinetta categorizaba como "desesperantes, con
locura y sufrimiento..." Por eso, creía "en el encuentro
de la perfección y la felicidad a través de la supresión del dolor... con
amor".
Para Luis, este disco era "una
respuesta -insignificante tal vez- al sufrimiento que te acarrea leer las obras
de Artaud..." Sin embargo, no es posible separar a Artaud de
la locura que lo persiguió durante toda su existencia, ni de los mundos
desesperantes que inspiraron buena parte de este disco soberbio.
LOS TEMAS
Para el análisis de las canciones incluidas en este disco, nos centraremos en
las opiniones explayadas por Spinetta en el libro de Eduardo Berti, Spinetta,
Crónica e Iluminaciones.

CEMENTERIO
CLUB: Brillante canción en clave
de blues rock, bien eléctrico y punzante, que contiene una letra enigmática
y depresiva (¡¡que, alguna vez, un crítico, en una reseña desopilante, comentó
que estaba dedicada a un feto abortado!! ¡Cuasi plop!), y un solo de
guitarra excelente que, como dijo Cerati, debe ser uno de los mejores (y
más personales) de la historia. No hace muchos años, en el capítulo del
programa Elepé dedicado a este álbum,
Spinetta bromeó sobre esta canción, diciendo: "...y sí, la mina
era como una heladera, un cementerio, un aire acondicionado. Le daba frio al
tipo... Por eso lo de ´que calor que hará sin vos en verano´... je".
Sin embargo, aunque el tema hablara, en forma de
ironía controlada, de la frialdad de la mujer; era muy fácil también relacionarlo
con la violencia de los sangrientos años de plomo de la Argentina en los 70. No
por nada, en Crónica e Iluminaciones, Spinetta refiere una anécdota
en la cual él, junto a otros músicos, había sido encarcelado, por "averiguación
de antecedentes", y en el calabozo encontró que alguien había escrito
en una pared: "Que solo y triste voy a estar en este cementerio..."
Por supuesto, antes de ser excarcelado, él le agregó: “Qué calor hará sin
vos en verano…”
POR: Esta curiosa y simple canción está emparentada con
la ruptura del sintagma, ya que su letra está formada por palabras sueltas:
"Árbol, hoja, salto, cruz, aproximación... clavo, coito, Dios,
temor, mujer, por..." Spinetta recuerda: "El tema lo
hicimos con Patricia (Salazar, su
ex esposa y madre de sus hijos) en mi vieja casa de la calle Arribeños. Como
la música ya estaba escrita todo fue cuestión de que las palabras entraran
justo en la métrica. Es una lógica medio surrealista."
SUPERCHERIA: Esta es una canción que no sigue la veta acústica
del álbum, ya que es un rock polirrítmico
que hubiese entrado muy bien en los anteriores discos de Pescado.
Contiene un par de cortes rítmicos y climáticos muy interesantes que lo acercan
incluso al jazz. La letra
habla, en forma irónica y crítica, acerca de todas las supersticiones que
persiguen a los músicos y a las personas en general.

CANTATA DE
LOS PUENTES AMARILLOS: Este es
quizás el tema más impactante de Artaud y una de las mayores obras monumentales,
desde el punto de vista lírico, que haya dado el rock argentino jamás. Una canción de casi 10 minutos de duración,
en la cual desfilan "varias formas musicales y poéticas, agrupadas en
módulos diferentes entre sí", según Spinetta. En cuanto a su letra,
ésta estaba inspirada en las cartas que el pintor holandés Vincent Van Gogh
le escribiera a su hermano Theo, por ejemplo:
a) "Los Puentes Amarillos": El
único puente amarillo que puede observarse en la obra de Van Gogh es en
un retrato del puente levadizo de Langlois en Arles.
b) "Aquellas sombras del camino azul, donde
están / yo las comparo con cipreses que vi solo en sueños": Uno de los
cuadros más conocidos de Van Gogh lleva por título "Camino con
Cipreses".
c) "Mira al pájaro, se muere en su jaula":
En una de sus cartas, Van Gogh reflexiona acerca de la melancolía de un
pájaro que lo tiene todo, ya que no le falta ni comida, ni salud, pero que, sin
embargo, se muere por ser libre como los demás pájaros.
d) "Con esta sangre alrededor":
Según Spinetta: "Es la sangre de la herida de la oreja de Van
Gogh y la sangre de Heliogábalo cuando lo tiran a las letrinas de la ciudad."
Ya que son, justamente, los libros de Artaud, Heliogábalo, el Anarquista
Coronado y Van Gogh, El Suicidado por la Sociedad,
dos de las obras que más tienen que ver con este disco.

A STAROSTA,
EL IDIOTA: Otro gran tema, en este
caso dedicado a Starosta. Pero, ¿quién es Starosta? Según Spinetta:
"Starosta no es nadie y a la vez somos todos. Cuando yo era chico había
una marca de figuritas que se llamaba Starosta y también una marca de
cucuruchos de helado... Después cuando tenía que hacer la letra de este tema me
acorde de Starosta, que para mí es el nombre de un idiota. Nadie se puede
llamar así..." Además, en una parte de esta canción se escuchan unos
sonidos ambientales y el lejano eco de los Beatles cantando "She
Loves You". Y después volvía Spinetta, quien canta: "no
llores más, ya no tengas frio / no creas que ya no hay más tinieblas...",
como si ésta fuera una forma de consolar al personaje. Pero, sin embargo, luego
parece cansarse de todo esto y se rinde, culminando la canción con una de sus
líneas más memorables e inolvidables jamás escritas: "El idiota...
Ya nada puedo hacer por él... él se quemará, mirando al sol. Y ésta la
historia, del que espera para despertar. Vámonos de aquí." (Nota:
Curiosamente, hace un par de años, apareció en varios programas de TV, un
personaje mediático de apellido Starosta. Su nombre completo era Joaquín Starosta y formaba parte de la
troupe de amigos del inefable Ricardo
Fort. Hasta llegó a declarar que era nieto del famoso inventor de los
cucuruchos que recordaba Luis, además de representar muy bien su papel de
“idiota”, tal como aquel “antepasado” suyo, retratado por Spinetta en
esta canción.)

EPILOGO:
¿Qué más se puede agregar de este disco que no se
haya dicho ya...? Otra vez, que Artaud es un disco indiscutible y
clásico. Una verdadera obra maestra que eternizó el legado inmenso de este
artista indispensable y complejo. Un artista que conjuró lirismo,
imaginación e intención: el Sr. Luis Alberto Spinetta.
Emiliano Acevedo
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