
"¿Puede el señor amarme?", preguntó el ex Beatle a Oral Roberts. "Quiero salir del infierno"
Este texto forma parte del libro El Evangelio de Acuerdo a los Beatles, de Steve Turner.
En marzo de 1977 Yoko Ono viajó con John Green a Cartagena, Colombia para
encontrarse con alguien "que podría hacer algo al respecto (para mantener
lejos a la mala suerte)." Green tuvo que acompañarla para constatar la
veracidad de esta supuesta nueva bruja. Yoko le pagó a la bruja seis mil
dólares para que realice una serie de rituales que culminaron con el sacrificio
de una paloma. De vuelta a New York; Yoko le insistió a Green en que tenían que volar vía Los
Angeles y Alaska para así evitar hacer un vuelo direccional porque, según Yoko,
eso traía mala suerte.
Luego llegó una de las más extraordinarias transformaciones en la vida de John Lennon. John era, lo que podríamos decir, un adicto a la TV. Esta era su forma preferida de mirar al mundo desde que se había convertido en una celebridad y no podía caminar en forma anónima por ningún lugar.
Este texto forma parte del libro El Evangelio de Acuerdo a los Beatles, de Steve Turner.

Luego llegó una de las más extraordinarias transformaciones en la vida de John Lennon. John era, lo que podríamos decir, un adicto a la TV. Esta era su forma preferida de mirar al mundo desde que se había convertido en una celebridad y no podía caminar en forma anónima por ningún lugar.
A Lennon le gustaba ver los programas de algunos de los más conocidos pastores evangelistas norteamericanos como Pat Roberts, Billy Graham, Jim Bakker y Oral Roberts. En 1972 Lennon le había escrito una carta desesperada a Roberts confesándole su dependencia a las drogas y sus temores de enfrentar a sus "problemas vitales y de fe". En la carta, John confesó estar arrepentido de haber dicho, durante la época en que formaba parte de los Beatles, que eran "más populares que Jesús", a la vez que adjuntaba un regalo para la Universidad Oral Roberts (N del t: En esa Universidad se "graduó" Ned Flanders!!). Luego de citar la línea "el dinero no puede comprarme amor", del tema "Can't Buy Me Love", Lennon decía, en la misma carta, "Eso es verdad. “El punto es este: quiero felicidad. No quiero seguir con las drogas. Paul me dijo una vez: “Ustedes se burlaban de mí por tomar drogas, pero se van a arrepentir al final.” Explíqueme que puede hacer el cristianismo por mí. ¿Es una farsa? ¿Puede Jesús amarme? Quiero salir de este infierno".





Sin embargo, la vida del ex beatle no mejoró. Lennon cayó en la depresión. Creía que la creatividad lo había abandonado y que ya no tenía un real propósito para seguir viviendo. Los únicos momentos de felicidad en la vida de John eran los que compartía junto a su hijo, Sean. Lennon sentía que su vida estaba fuera de control. Le preocupaba su salud, en especial su vista. Se la pasaba invirtiendo dinero en medicina prepaga. Pero la única salida que veía a su desesperada situación, era pagarle a gente que decía que era capaz de "ver el futuro". De cualquier forma, ¿en quién podría confiar? Si el consejo del tarotista contradecía al del astrólogo, ¿a quién podría él seguir? A pesar de la libertad que Lennon buscó cuando separó a los Beatles, ahora se sentía completamente esclavizado. No podía viajar a ningún lado sin el consejo de un direccionalista. Tampoco podía firmar contratos con nadie sin tener en cuenta a los astros o hacer planes para el futuro sin consultar el I Ching.
En enero de 1979 John y Yoko viajaron a El Cairo, al haber oído acerca de que
estaba teniendo lugar una excavación arqueológica ilícita. Ellos creían que los
amuletos egipcios antiguos contenían poderes mágicos. Por eso Yoko había
destinado una de las habitaciones de su departamento para albergar a algunos de
estos elementos egipcios. "Yo amo el
arte egipcio", decía Yoko. "Me
preocupo por conseguir antigüedades egipcias. No por su valor monetario sino
por su magia. Cada pieza tiene un cierto poder mágico." Así John y Yoko se establecieron en el hotel
Hilton del Río Nilo y luego viajaron hacia las pirámides, pero cuando se
hicieron públicas sus intenciones fueron prevenidos de que no se acercaran a
las excavaciones.
En febrero de 1979, Frederic Seaman
se convirtió en el asistente personal de John. De acuerdo a Seaman, los
intereses principales de Lennon eran leer libros de religión, fenómenos
psíquicos, ocultismo, muerte, historia, arqueología y antropología. Algunos de
los libros específicos que Seaman recuerda haber comprado para John durante ese
tiempo fueron: Alma Rebelde: Un Antiguo
Dialogo Egipcio entre un Hombre y su Destino, de Bika Reed; Drawing Down the
Moon: Witches, Druids, Goddess Worshippers, and Other Pagans in America Today,
de Margot Adler; y Practical Occultism, de (Madame) H. P Blavatsky.
Vacacionando en Florida, durante la primavera (boreal) de 1979, Lennon vio otra
vez Jesús de Nazareth, durante su
emisión anual de Pascuas, pero su reacción fue completamente diferente de la
que había tenido dos años atrás. Lennon se la pasó durante toda la emisión del
programa, bromeando acerca de que sería mejor que los de la cadena televisiva
avanzaran directo hasta la parte de la crucifixión porque el film era "un
bodrio". Seaman, quién estaba presente junto a John y sus hijos, Sean y
Julian, en esa oportunidad, recordó que "John
comenzó una crítica mordaz en contra del Cristianismo, acusándolo de
virtualmente destruir lo poco que quedaba de la cultura pagana y la
espiritualidad en Europa, y la gran perdida que esto le había causado a la
civilización". Luego, según Seaman, Lennon dijo que sentía que "había renacido como
pagano".
No mucho tiempo después, también en 1979, Bob Dylan editó Slow Train Coming, su primer álbum evangelista inspirado en su personal experiencia de haberse convertido del judaísmo al cristianismo. Dylan le contó al periodista Robert Hilburn, de Los Angeles Times, que había aceptado que "Jesús era real: Yo tengo esta visión y este sentimiento. En verdad siento que he nacido de nuevo, si quieres llamarlo así. Ya sé que es una definición muy vieja. Pero esto es algo con lo que la gente puede relacionarse." Hilburn le preguntó a Dylan que significaba "nacer de nuevo". "Nacer una vez," respondió, "es nacer de un espíritu inferior. Este es el espíritu con el que cada uno de nosotros nace. Nacer de nuevo es nacer con el espíritu "de arriba" (sic), lo cual es un poco diferente." Slow Train Coming era un álbum directo y desafiante. A diferencia de la mayoría de los discos "góspel", no sólo alababa a Jesús sino que también atacaba a quienes se oponían a reconocerlo como su salvador, ya fueran falsos profetas o carentes de compromiso. Estaba dirigido a gente como John. En "Precious Angel," el primer single, Dylan cantaba: "Unos y otros tienen fe o no la tienen, no hay un término medio". Mientras que la letra de la canción que le daba título al álbum hablaba de "tontos glorificándose a sí mismos, penosamente manipulados por Satanás".
La transformación de Dylan tomó a John por sorpresa. Después de todo, Dylan había sido para los Beatles casi como el único músico de su
generación al que consideraban "un igual" en trascendencia y al que
admiraban profundamente. Pero lo que en verdad era humillante era que Dylan se
sentía feliz y seguro con su nueva fe religiosa, cantando acerca de todo
aquello a lo que John había querido eludir. Dylan parecía estar seguro de que
todos sus pecados habían sido perdonados y que Dios estaba de su lado. Cuando se
le preguntó en 1980 acerca de la conversión de Dylan, John dijo que estaba
sorprendido de que "el viejo Bobby
haya tomado ese camino," pero agregó que "si él lo necesitaba, déjenlo que lo haga." Su única
objeción, dijo, "era que Dylan
presentaba a Cristo como el único camino". Lennon no estaba de acuerdo
con esto porque "(para mí) no hay
una única respuesta para todo". Esto era por lo que John decía preferir a los budistas. Estos no hacían, según
Lennon, "proselitismo
religioso". En lo que ahora podemos ver como una alusión a su propio
periodo de haber "nacido de nuevo", el cual no había sido hecho
público, John decía: "De cualquier
forma lo entiendo. Yo comprendo completamente por lo que Dylan está pasando,
porque también tuve miedo (como) de quedarme encerrado dentro de algo
religioso."
Sin embargo, en verdad, los sentimientos íntimos de Lennon acerca de conversión de Dylan se vieron reflejados sólo en la composición de un nuevo tema satírico. John había quedado particularmente sensibilizado por el tema de Dylan "Gotta Serve Somebody" ("Tienes que servir a alguien") porque éste se oponía a la idea lennoniana de que no había una única verdad. La canción decía, tan bruscamente como era posible, que cualquiera sea el lugar de la vida en el que tu estés, debes elegir entre servir a Dios o al Diablo. Esta no era una opción que pudiera ser evitada. Lennon se sintió tocado por este tema e incluso llegó a burlarse de Dylan, en un reportaje, diciendo que si quería servir a alguien "que se hiciera camarero". Incluso, luego escribió, en respuesta al tema de Dylan, una canción satírica (que apareció, en forma póstuma, en The Lennon Anthology) llamada "Serve Yourself" ("Sírvete a ti mismo") argumentando que "nadie puede salvarte". La única persona a la que tienes que servir es a ti mismo.

No mucho tiempo después, también en 1979, Bob Dylan editó Slow Train Coming, su primer álbum evangelista inspirado en su personal experiencia de haberse convertido del judaísmo al cristianismo. Dylan le contó al periodista Robert Hilburn, de Los Angeles Times, que había aceptado que "Jesús era real: Yo tengo esta visión y este sentimiento. En verdad siento que he nacido de nuevo, si quieres llamarlo así. Ya sé que es una definición muy vieja. Pero esto es algo con lo que la gente puede relacionarse." Hilburn le preguntó a Dylan que significaba "nacer de nuevo". "Nacer una vez," respondió, "es nacer de un espíritu inferior. Este es el espíritu con el que cada uno de nosotros nace. Nacer de nuevo es nacer con el espíritu "de arriba" (sic), lo cual es un poco diferente." Slow Train Coming era un álbum directo y desafiante. A diferencia de la mayoría de los discos "góspel", no sólo alababa a Jesús sino que también atacaba a quienes se oponían a reconocerlo como su salvador, ya fueran falsos profetas o carentes de compromiso. Estaba dirigido a gente como John. En "Precious Angel," el primer single, Dylan cantaba: "Unos y otros tienen fe o no la tienen, no hay un término medio". Mientras que la letra de la canción que le daba título al álbum hablaba de "tontos glorificándose a sí mismos, penosamente manipulados por Satanás".

Sin embargo, en verdad, los sentimientos íntimos de Lennon acerca de conversión de Dylan se vieron reflejados sólo en la composición de un nuevo tema satírico. John había quedado particularmente sensibilizado por el tema de Dylan "Gotta Serve Somebody" ("Tienes que servir a alguien") porque éste se oponía a la idea lennoniana de que no había una única verdad. La canción decía, tan bruscamente como era posible, que cualquiera sea el lugar de la vida en el que tu estés, debes elegir entre servir a Dios o al Diablo. Esta no era una opción que pudiera ser evitada. Lennon se sintió tocado por este tema e incluso llegó a burlarse de Dylan, en un reportaje, diciendo que si quería servir a alguien "que se hiciera camarero". Incluso, luego escribió, en respuesta al tema de Dylan, una canción satírica (que apareció, en forma póstuma, en The Lennon Anthology) llamada "Serve Yourself" ("Sírvete a ti mismo") argumentando que "nadie puede salvarte". La única persona a la que tienes que servir es a ti mismo.
"John estaba algo preocupado [con la canción de Dylan] por eso esto fue casi como un diálogo", dijo Yoko en 1998. "John mostró su ira pero también su sentido del humor."
Fragmento de El Evangelio de Acuerdo a los Beatles, de Steve Turner, publicado por Westminster John Knox Press, 2006.
Traducido por E. Acevedo
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