viernes, 10 de noviembre de 2017

Anecdotario de 90125: El disco en donde Yes pegó el volantazo...


En abril de 1981, se anuncia la separación de la formación del Yes que había grabado Drama el año anterior. Posteriormente, el tecladista Geoff Downes, con el guitarrista Steve Howe, fundan el exitoso supergrupo Asia, junto a John Wetton (bajo y voz) y Carl Palmer (batería), bajo el auspicio del manager Brian Lane y el capo discográfico David Geffen. Por su parte, el ex cantante de Yes Trevor Horn graba en 1981 el segundo álbum del dúo Buggles, junto a Downes, antes de iniciar una exitosa carrera como cotizado productor discográfico. Sus trabajos posteriores incluirán a Frankie Goes to HollywoodRod Stewart, las rusas T.A.T.U., y muchos más.

Por su parte, luego de la ruptura del grupo, el bajista Chris Squire y el baterista Alan White grabarían "Run With The Fox", un single (en la onda Yes) para la Navidad de 1981, y luego se proponen llevar adelante un frustrado proyecto de supergrupo nuevo, con Jimmy Page en XYZ (por ex Yes y Zeppelin), intentando en vano que participase Robert Plant.

Luego de finalizar este proyecto con Jimmy Page, y aun estando en Los Angeles, Chris Squire y Alan White anuncian la formación de un nuevo grupo llamado Cinema, con un joven guitarrista sudafricano llamado Trevor Rabin, cuyas credenciales incluían 12 años de estudio de música clásica y múltiples habilidades como cantante, compositor, arreglador, guitarrista, tecladista, ingeniero de sonido y productor.

Al principio intentaron poner a cantar a Trevor Horn, pero como éste estaba harto y no quería saber nada con hacer de nuevo esa función, siguieron adelante con Rabin y Squire haciéndose cargo de las voces, en los nuevos temas del grupo en ciernes, en busca de un nuevo contrato discográfico. En ese momento como Jon Anderson estaba en la ciudad, Squire lo invita a escuchar y  cantar en algunos temas que ya tenían hechos. Increíblemente, la voz de Anderson encajó muy bien en la onda del grupo, por eso se decidió dejar de lado el nombre Cinema y revivir a Yes. Para ese momento ya contaban con Tony Kaye como tecladista, que volvía al grupo luego de más de una década.

Si bien, por desavenencias personales, Kaye se fue al cabo de unos meses, siendo reemplazado en junio del 83 por el ex UK Eddie Jobson, enseguida vuelve, y así, el 7 de noviembre de 1983, esta “nueva” formación de Yes edita 90125, con su título sacado del número de catálogo del álbum en Atlantic Records.

Como decíamos, esta obra co producida por Trevor Horn y Yes (en especial Trevor Rabin) fue, sin dudas, el renacer comercial del grupo, a partir del inesperado suceso de “Owner of a Lonely Heart”, el primer single de la banda que alcanzó el número uno en los charts norteamericanos, en enero de 1984. Luego del éxito de 90125, a la postre el disco más vendido de toda su historia, Yes se dedicó a girar por todo el mundo, incluyendo una participación en el monstruoso Rock in Rio, en enero de 1985, que también los trajo a Argentina, en donde tocaron en el estadio de Vélez.

EL AFFAIRE JOBSON

¿Pero qué pasó con el gran Eddie Jobson? ¿Por qué se convirtió en uno de los músicos que menos tiempo estuvo en Yes? Tuvieron que pasar 24 años para que, en 2007, el rubio tecladista aclarase en una carta abierta el porqué de su inopinado paso por el grupo: “A principios de 1983, recibí una llamada de un ejecutivo de Atlantic Records, que estaba con Chris Squire y su nueva banda Cinema en Londres. A pesar de mi falta total de interés en unirme a la nueva banda de Squire, la conversación telefónica se prolongó durante varias horas, mientras que prácticamente me rogó que participara en su nuevo disco (el que se convertiría en 90125). Esta vez mi ´falta de interés´ era real, literalmente no tenía el más mínimo entusiasmo por estar en la banda de Squire, ni de vuelta en Londres. El tecladista original de Yes, Tony Kaye, fue invitado a la grabación del álbum, pero al parecer no lo hizo bien, y se marchó a petición del productor, después de un período muy corto, dejando las funciones de teclado a cargo del equipo de producción. Más tarde ese mismo año, yo estaba de visita en Londres, cuando recibí un mensaje (de los Estados Unidos) que Cinema ahora era Yes y que Jon Anderson se unía a la banda de nuevo y que el álbum había salido muy bien. Ah, y todavía les faltaba un tecladista… Cuando descubrí que estaba realmente en Londres, ahí estaba el nuevo chico del grupo, Trevor Rabin, y todos estaban dispuestos a venir a tocar conmigo con el álbum terminado. Trevor Horn (uno de mis productores favoritos en ese momento) había hecho un trabajo fantástico. Con todo, aunque musicalmente era un poco superficial, era una grabación fresca y contemporánea, y con el nombre Yes, y una canción de éxito potencial (“Owner Of A Lonely Heart”), Atlantic Records y todo un equipo de apoyo bien financiado detrás de él; Todos estaban abocados para el éxito comercial.”
“Un par de días más tarde, nos reunimos en un estudio y ensayamos algunas canciones, como “Roundabout”. En realidad no me sabía la canción muy bien y tuve que averiguar las partes difíciles del teclado de Rick en el lugar, lo que no es tarea fácil. Pero todo el mundo parecía feliz, así que regresé a los Estados Unidos como un miembro pleno de Yes y con una gira mundial sólo a dos o tres meses. No hubo prácticamente ningún contacto con nadie en varias semanas, pero me enteré que todo el material de Yes en mi estudio casero fue llevado a la masterización del álbum con Rabin, en Nueva York. De hecho, ahora que lo pienso, ni un sólo miembro de la banda nunca me llamó, por ningún motivo, durante toda mi etapa con el grupo.”

“Mi ilusión de unirme a Yes en condiciones de igualdad pronto se convirtió en una falsa ilusión, especialmente una vez que durante el rodaje del video de “Owner Of A Lonely Heart”, a fin de ser indulgentes con el señor Squire, se le permitió  aparecer en su despampanante Bentley, nuevamente ambos estaban de vuelta en mi cara, y el dinero estaba siendo desperdiciado a un ritmo alarmante. De nuevo estaba de vuelta en la década de 1970. Los asistentes de gira estaban por todos lados para asegurarse de que usted nunca tuviera que levantar un dedo, y Chris insistía en utilizar un Boeing 707 privado para la gira. El exceso estaba siendo financiado una vez más y junto con ello los egos se estaban inflando nuevamente. A pesar de mi experiencia considerable con Roxy Music, Frank Zappa, UK, y Jethro Tull (un grupo maravilloso de chicos que me trataron con gran respeto), con más de 30 álbumes y una carrera en solitario de autogestión a mi haber, nadie estaba interesado en mi opinión o la experiencia que puede haber sido capaz de transmitirles sobre cualquier tema… incluso el diseño del teclado del equipo ya había sido decidido. Se trataba de una inflada “farsa” en muchos niveles, y yo sin saberlo, había sido succionado de vuelta en casi el mismo mundo de indiferencia que había rechazado tantos años antes. Pero yo había hecho un compromiso y además quería ver a donde me llevaría.”

“Varias semanas más tarde, de vuelta en los Estados Unidos, donde continúe trabajando en el repertorio de Yes, recibí una llamada telefónica de alguien, que resultó ser el ejecutivo que había sido asignado a la tarea de informarme bruscamente que Tony Kaye se había vuelto a unir a la banda y tenía que compartir los créditos de teclado con él. No hubo discusión, no a lugar… es un hecho. ¿Y cuál fue la razón? Necesitaban tres miembros originales para ganar una disputa legal con Brian Lane (su antiguo manager), Steve Howe y Rick Wakeman en relación con la legitimidad de la nueva banda con el nombre de Yes.

Mis instintos de joven se volvieron a despertar, había banderas rojas ondeando y todas esas sirenas para irme… ¿Por qué estoy haciendo esto exactamente? Todavía no había ninguna llamada de alguien en la banda, no había discusiones de los recursos alternativos, no había ni siquiera explicaciones, sólo lo toma o lo deja… así que escuché la voz de mi corazón y decidí salir de ahí.


Por supuesto, la gira mundial del álbum fue un éxito enorme, Tony Kaye fue apoyado por otro músico escondido fuera del escenario (Casey Young), y el vídeo de “Owner of the Lonely Heart” fue vergonzosamente editado por la insistencia de la BBC (para eliminar al asqueroso ‘gusano’ de escena, yo).
Gracias, chicos. Por lejos, fue la más irrespetuosa y desagradable de todas mis experiencias en una banda (tan breve como lo fue), y con el coraje de soportar los comentarios burlones ocasionales de Squire o Alan White que siguen apareciendo en Internet, los cuales todavía me causan angustia, vergüenza, y arrepentimiento.
Posdata 1: La descripción anterior de la camarilla petulante que formaban parte de la élite británica del negocio musical en los años 70 y 80 también sirve al propósito de explicar en gran parte el malestar en la memoria de muchos de nosotros, los profesionales que estábamos más centrados en la música. También explica, en parte, el comportamiento incesantemente grosero de algunos de los más autocomplacientes personajes de aquella escena. (No menciono a ningún imbécil en particular por su nombre, por supuesto). Es irónico que la mayoría de los incluidos de esa camarilla de la exclusión, ahora parecen ser los más amargados y maliciosos frente al éxito de las nuevas generaciones de músicos.
Posdata 2: Algunos podrían preguntarme porque yo tengo una sección de mi participación en Yes en mi Sitio Web.  Mi respuesta seria que yo no tengo una categoría para ‘Bandas a las que me uní pero no debí haberlo hecho’ o para ‘Bandas en las que estuve pero no debí estar’. Además yo no hice una mera aparición, Yo fui un miembro, hay una larga historia de conectividad (desde Bruford hasta Asia), yo todavía aparezco en el video (aunque censurado), aún tengo fotos, es parte de mi historia.
Posdata 3: Jon Anderson siempre fue amable conmigo, acogedor y respetuoso. Su culpabilidad en este doloroso episodio fue haber sido tan pasivo.”
A pesar de este terrible papelón, que demuestra el carácter comercial y oportunista de este nuevo álbum de Yes, 90125 ha envejecido muy bien. Y aunque, seguramente, se haya ganado en muchas encuestas el mote de “disco más odiado por los fans clásicos de Yes”, especialmente porque rompió con la tradición progresiva y sinfónica de la banda, en favor de un sonido más americanizado, de Rock Adulto o AOR. Sin embargo, la música incluida en este disco fue fresca y renovada, manteniendo el clásico sonido Yes, pero actualizado con el state of the art pop y las técnicas de producción de los ochenta. Guste o no, el tiempo puso las cosas en su lugar. Porque es indudable que este disco le dio aire al grupo y la posibilidad de seguir adelante en los 80 y con gran éxito. Por supuesto, también fue un álbum con varias curiosidades, que vale la pena comentar…
TEMA POR TEMA:

. OWNER OF A LONELY HEART: No mucha gente sabe que este hit fue escrito por Rabin en el baño, sentado literalmente en el inodoro. Trevor comentó, alguna vez, que normalmente le vienen ideas en este curioso lugar de su casa. Y en esa oportunidad, en una visita más "prolongada" de lo común, escribió la línea de bajo que es la base del tema y la letra. Según Rabin: “Yo no pensaba incluir este tema en el álbum, iba  a reservarlo para un álbum solista. Pensaba que no estaba bien para Yes, así que no quería ni siquiera mostrársela a los muchachos del grupo. Pero les estaba haciendo escuchar unos demos y la cinta paró por casualidad en esa canción. Y cuando la escucharon dijeron ´eso es lindo´ y yo dije: ´pienso que es un hit, pero tal vez debiéramos hacer algo diferente´ y entonces pensamos ´tal vez no´, así que la hicimos. ¡Gracias a Dios!”

. HOLD ON: A propósito de este tema, Rabin comento que tenía dos temas compuestos. Uno era  “Hold On” y el otro “Moving On”,  y que combinó el estribillo del primero con las estrofas del segundo, para hacer el tema que todos conocemos.

. IT CAN HAPPEN: La idea de incluir el sonido de sitar en la introducción de la canción, también fue de Rabin, y el resto del tema fue compuesto por Squire. Además, éste último agregó que este fue uno de los temas más ensayados por la banda durante la época de armado del disco.

. CHANGES: La introducción fue escrita por Alan White, inspirándose en una música funcional que salía en los parlantes de un shopping en Japón, que estaba en todos lados en ese centro comercial nipón, y que por eso se le pegó en la mente.

. CINEMA: Instrumental con el nombre que iba a tener esta "nueva" banda en un primer momento. Según se comenta, fue grabado en "vivo", en los estudios Air de Londres, y luego ganó el premio Grammy al Mejor Tema Instrumental de Rock, en 1984.

. LEAVE IT: Esta canción fue compuesta por Squire y Rabin, quienes escribieron la música y la línea de bajo, pero dijeron que no podían sacar la parte de batería. Así que prefirieron dejarla para más adelante. Quizás por eso debe ser que esta pieza musical innovadora contenga tanto predominio de la parte vocal.

. OUR SONG: Este tema fue una idea original de Alan White y ensamblado en ensayos por el resto del grupo. Sin dudas, una de las mejores y más logradas canciones del disco.

. CITY OF LOVE: Cuenta Trevor Rabin, que antes de unirse a Yes, fue llamado por el grupo Foreigner, que necesitaba un tecladista para una gira que iban a hacer. Entonces, Rabin –quien es un excelente tecladista- les dijo que iba a ir hacia Nueva York -en donde estaba ensayando Foreigner- para probar como se sentía con la banda y así poder decidir. Ahora bien, nuestro amigo Rabin, que no conocía bien la Gran Manzana, se tomó un taxi ("esos taxis amarillos de mierda", como los llamó Jagger, alguna vez: "algo que uno debe evitar si tiene más de 20 dólares en el bolsillo"). Lo cierto es que el taxi se fue para cualquier lado, menos hacia donde tenía que ir Rabin, el cual no se dio cuenta que se estaban metiendo en el peligroso barrio de Harlem. Por suerte, gracias a un par de oportunas aclaraciones de la gente que pasaba, Trevor pudo llegar a destino. A pesar de que la prueba con Foreigner no llegó a buen puerto, esta anécdota tan peculiar inspiró este mediocre tema "heavy", que tan poco tiene que ver con la tradición de Yes, aunque no deja de ser simpático.

. HEARTS: Esta hermosa canción que cierra el álbum, le gusta mucho a Rabin, según dijo el propio guitarrista; y principalmente porque Anderson la incluye siempre en sus conciertos y giras como solista... y eso es muy bueno a la hora de cobrar el cheque por regalías.

Nacho Melgarejo

jueves, 2 de noviembre de 2017

PRIMITIVO E INUSUAL, entrevista a Guillermo Cides



Desde hace más de veinte años, Guillermo Cides es un respetado músico argentino de proyección internacional, popular por sus actuaciones y discos tocados con el stick, instrumento de diez cuerdas, dispuestas en dos grupos de cinco que recorren rangos graves y agudos (en forma indistinta) como bajo y guitarra. A lo largo de todos estos años, Cides ha presentado su obra virtuosa –y su labor de amor hacía el Stick- en los escenarios de Holanda, España, Bélgica, Francia, Estados Unidos, Inglaterra, Bolivia, Perú, Costa Rica, Ecuador, Chile, Uruguay, por nombrar sólo algunos países… Radicado en Barcelona la mayor parte del tiempo, este pionero del stick regresa en forma esporádica a la Argentina a presentar su material. La multiplicidad de sonidos generado con este instrumento convierte a Cides en un auténtico hombre orquesta.

ENTREVISTA: ¿Cómo se produce tu acercamiento al stick?
Fue absolutamente casual o quizás provocado por mi destino que me tenía preparado una gran aventura de largos años de música y viaje con este inusual instrumento de 10 cuerdas mezcla de bajo y guitarra. Lo conocí en Buenos Aires, era un instrumento que había traído Cachorro López (Abuelos de la Nada) desde Estados Unidos. Por aquel entonces el Stick era aún un instrumento desconocido y no había Internet como ahora, por lo que mi aprendizaje fue totalmente autodidacta y en soledad. Ese fue uno de los motivos por el cual años después crearía el Centro de Stickistas en Argentina -luego en España- de manera de poder ofrecer lo que había aprendido pero de una manera más rápida a los músicos que querían saber del instrumento.

¿Qué balance haces de estos veinticinco años de relación con el stick?
Uf, pasaron muchas cosas y todas ellas son buenas. Para que te des una idea de lo que hablo podría decir que si tuviera la chance de vivir de nuevo esta vida, la viviría exactamente como fue. Cada momento no solo musical sino personal, fueron producto de una gran aventura basada en la música. He logrado realizar para mí mismo el sueño que tiene cualquier músico simple como viajar, tocar en grandes escenarios, compartir música con los músicos de los que yo era fan, incluso firmar autógrafos... (risas) Creo que es importante confiar en lo que haces, incluso una confianza atrevida que te permite moverte con una convicción que finalmente empuja tus planes hacia lugares posibles. Yo sé que esto lo dice mucha gente, ¡pero funciona!

¿Sentís que en estos años se ha transformado en un instrumento un tanto más popular y ahora la gente no lo ve como algo "raro"?
Posiblemente sí, aunque el Stick es un instrumento minoritario. Internet ha acercado mucho la información y ha terminado de completar el trabajo que comencé hace 25 años, que era difundir no sólo el instrumento sino la idea de que se puede hacer música de una manera diferente. Como músico que toca el Stick siempre fui alguien que entró en "la fiesta" por la puerta de atrás y sin ser un artista de una gran discográfica estuve en medios de prensa impensables para un músico como yo –la televisión, entrevistas en los diarios Clarín, Página 12, La Nación, etc. - casi a la par de grupos comerciales. Creo que la idea del Stick no es que "toque un instrumento raro" si no, más bien, que "toque música de una manera diferente". Ahora después de 25 años, Internet demuestra que esa idea era posible pues en una rápida búsqueda se descubre a cientos de artistas haciendo esta otra música.

¿Pensás que tu música es más reconocida en Europa que en Argentina?
No creo que sea -únicamente- una cuestión de países sino más bien de percepciones. La manera en que la cultura europea tiene de percibir al artista como un elemento social es diferente a la del argentino. El concepto argentino implica que el artista adquiere un grado de "poder" podríamos llamarlo y una parte del público le otorga una sabiduría o mandato que es simplemente falso. Una especie de ídolo de barro que no resiste el paso del tiempo y cuya función parece distorsionarse. La manera de comprobarlo es simple: basta con agudizar el oído para ver que algunos músicos utilizan la "oratoria" en vez de "decir". El concepto de la oratoria implica un status de poder y posición de altura por sobre otras personas, una especie de rey diciendo lo que le conviene a la gente. Yo creo que es muchísimo más simple que todo eso: los músicos debiéramos ser personas sensibles que logran una comunicación emocional con el público durante un período de tiempo -por ejemplo durante un concierto. Y eso es todo lo que hacemos, no sabemos más ni menos que el panadero de la esquina ni aquel que construye paredes -posiblemente este último sepa cosas muy interesantes, cosas que tienen que ver con el esfuerzo y la perseverancia. Por esto, los artistas que hacemos cierta música "emocional" tenemos mas campo de acción en culturas que reciben esto de manera simple.

MAS QUE UN INSTRUMENTO, UN SENTIMIENTO

¿Cuál es tu disco preferido, de todos los que hiciste hasta ahora?
Mi disco preferido es el que voy a hacer mañana, porque es perfecto en mi imaginación... (risas) Pero de todos lo que ya hice, el Tributo a Bach es uno de los que más me gusta porque me trae buenos recuerdos. Lo grabé en Holanda durante un crudo invierno. Me acuerdo que salía y veía a los niños en trineos y alucinaba, ¡porque nunca había visto trineos de nieve! Todo era muy Heidi y muy Bach.

¿Cómo se te ocurrió fundar el Centro de Stickistas en Argentina y el Ensamble Argentino de Stickistas? ¿Cuál es tu balance acerca de estas experiencias?
Tuve la responsabilidad de ofrecer el primer concierto solista de Stick que se hizo en Argentina en Buenos Aires, en el Bar Nativo de la Calle Corrientes. Esta responsabilidad se reflejó luego en la creación del Centro de Stickistas con información gratuita a los músicos, editar compilados de Stickistas, organizar seminarios, crear un portal sobre el Stick, organizar conciertos, crear el Ensamble de Stickistas, etcétera.
Ésta organización la creé simplemente para poder compartir la experiencia del Stick con otros músicos y porque cuando comencé a tocar me hubiera gustado que existiese algo así. Básicamente la idea es "si no encuentras lo que buscas, hazlo tu mismo". La misma experiencia trajo consigo la creación del primer Ensamble de Stickistas con el que hicimos gira por Argentina. La Web stickcenter.com se dedica a promocionar no solo el Stick sino las músicas que son posibles, los artistas de otros países, actividades, seminarios, etc. Cuando vine a España comencé todo esto desde cero otra vez, fue divertido porque aquí estaba todo por hacer. Con los años, el inventor del Stick Emmett Chapman me propuso ser su representante en ambos países y acepté así es que ayudo a muchos músicos respondiendo preguntas vía mail y dando consejos sobre los modelos. En España organicé los primeros seminarios europeos de Stick, con músicos que venían de todas partes durante 10 días donde había conciertos, clases, etcétera. En Argentina fue un trabajo mas lento y personalizado, con clases informativas para no-stickistas, conciertos y mucha actividad informativa.

En tus comienzos recibiste halagos de muchos colegas como Trey Gunn (King Crimson) Y el mismísimo Emmett Chapman (luthier inventor del stick) ¿Era un sueño hecho realidad o lo vivas como algo más bien natural?
Bueno, en aquel momento lo vivía como una sorpresa, algo así como "¿yo? ...este tipo se habrá equivocado." Supongo que el motivo es que siempre he hecho mi música para mí mismo, lo que me salía simplemente sin importar si era o no comercial o si llegaría a tal o cual lugar. Con los años descubrí que esta actitud se pega en los acordes y la vida de las canciones es mas larga que aquellas que tienen una intención escondida. Mis viajes me llevaron a conocer personalmente a Emmett Chapman y a Trey Gunn -compartimos una gira hace algunos años- y descubrí que eran personas simples con sus sueños como cualquier otro. Incluso he conocido músicos realmente populares y parece que mientras más populares son, menos les importa. En mi caso y sin ser popular, ya no me importa mucho el tema de la notoriedad, estoy más bien preocupado porque mis conciertos tengan el nivel que me gustaría a mí como público. Aquí está otra vez el "si no lo encuentras, hazlo tu mismo".

¿Cómo te sentiste tocando junto a figuras como Fish (Marillion), Antonio Birabent o Jerry Marotta (Peter Gabriel)?
Son todos amigos o conocidos de alguna manera, en realidad cuando tocas con ellos no tocas con sus nombres sino que ves a tu lado a una persona que sabe hacer bien su trabajo. Es igual que un partido de fútbol con amigos, siempre hay uno que juega bien entonces le pasas mas la pelota. Con la música es similar, trabajas con ellos y como todos sabemos qué hacer entonces la música sale de manera fluida. De hecho los problemas en los grupos comienzan cuando alguno de los jugadores se acuerda de quien es y se olvida de hacer su trabajo bien. A veces pasa, no todo el mundo que es reconocido hace siempre bien su papel. A mi me gusta mucho tocar con músicos nuevos porque están el 100% del tiempo preocupados en hacerlo bien, y eso se transmite al publico.

¿Cuándo conociste a los Gauchos Alemanes?
A los chicos los conocí cuando vinieron los King Crimson a Argentina por primera vez, quienes estuvieron algunos meses ensayando allí el regreso de la banda después de años.

De chico ¿cuales fueron tus influencias? ¿Cómo te formaste como músico?
Soy autodidacta y mi influencia es el rock fundamentalmente aunque luego descubrí música maravillosa, no solo la música clásica sino la popular. Como soy un poco curioso me dedico a escuchar todas las músicas posibles, siempre hay cosas que llaman la atención, sean del heavy o sean de Mozart.
En ésta época es complicado escuchar a solo unos pocos músicos, desde la aparición de Spotify hay una cantidad abismal de música que está disponible en segundos y casi no llegas a saber quien es quien. De todas maneras pertenezco a la generación de grandes mitos como Siouxie & The Banshees, Pixies, Pil, Television aunque también soy fan de Michael Hedges o Bach. De todas maneras el acceso a estas bandas está marcado no solo por su buena música sino también por tendencias comerciales. Por ejemplo en África es donde realmente la música existe de manera natural, si el mercado hubiera sido diferente entonces los Beatles hubieran sido africanos.


EL MUNDO INTERIOR

¿Qué recuerdos tenés de tu época rockera en el under porteño? ¿Tocaste con Carca en Tía Newton?
Tengo fantásticas historias de toda aquella época junto a mi hermano Marcelo Cides, tocando con La Cruz en todos los bares de Buenos Aires. Carca me llamo para tocar en Tía Newton durante un par de meses y yo accedí porque aquello me parecía muy "friki" y estaba en la época de probar cosas con mi Stick. Meses después comencé a grabar mis discos incluyendo el Tributo a Bach siguiendo esta línea de ver hasta donde podía llegar a tocar con el Stick.

¿Cómo conoces a Pinchevsky? ¿Cómo era compartir un escenario junto a él?
A Jorge lo conocí a fuerza de encontrarnos por las noches en bares como El Subsuelo de calle Mitre. Le gustaba mi versión de "Adiós Nonino" de Piazzolla y siempre que podía se subía literalmente al escenario a tocar así sin más, ¡sin pedir permiso ni nada! Era genial el tipo, una vez estaba tocando en un festival al aire libre y en la mitad de "Adiós Nonino" levanto la cabeza y lo veo a Jorge en el medio del escenario con su violín y el cable en la mano mirándome, así que delante de todo el mundo conecté su cable a mi consola, ¡mientras con la mano izquierda hacía unos acordes para mantener la canción que estaba sonando! Todo esto delante de todo el mundo... Acabamos haciendo la versión a dúo. Jorge era otro que no le importaba nada excepto tocar y tocar su violín. Eso era todo lo que le importaba y así lo recordamos todos, estoy seguro.

¿Qué recordás de tu actuación junto a Rick Wakeman, en el Teatro Coliseo, en abril de 2001?
Esos fueron tres conciertos para 5.000 personas cada uno, el Coliseo lleno, creo que nunca había tocado para tanta gente hasta ese día, era impresionante ver la masa de personas delante y yo allí parado en el escenario solo con mi instrumento "raro". Me temblaban las piernas. A Wakeman lo salude en el camarín, lo mismo que a su hijo y los demás músicos que estaban allí, hay algunas fotos de ese día. Como te digo, todo este tipo de músicos han vivido cosas que ni imaginamos y disfrutan -sigo creyendo- de las cosas simples, por ejemplo de venir a Argentina y encontrarse un músico con un instrumento inusual tocando en sus conciertos. Algo similar me pasó con Roger Hodgson (Supertramp), lo acompañé en su gira sudamericana de 10 conciertos, fue impresionante, eran estadios llenos cada día en diferentes países. Roger es un tipo tan simple que me parece increíble recordar las veces que estuvimos sentando tomando desayunos en los hoteles, ahora que lo pienso, ¡tendría que haberle preguntado miles de cosas! Pero la verdad es que nos dedicábamos a comentar las cosas del día y disfrutar de las cenas. Ese fue un gran aprendizaje para mi, el de vivir estas situaciones de una manera simple, sin "estrellatos" o snobismos.

¿Te sorprendió el buen recibimiento que tuvo tu disco tributo a Bach?
¿Lo tuvo? La verdad es que no sé muy bien que piensa la gente de este trabajo, se agotó la primera edición y ya nunca volví a editarlo. Esta en Internet, creo que en Taringa.net, ¡alguien lo subió incluso con la foto de un autógrafo! A mi me encanta que la gente haga estas cosas, entiendo el valor que le dan y entonces lo comparten. El Tributo a Bach fue en realidad un acto de protesta, estaba bastante enojado con el mundo musical por aquel entonces y me encerré a tocar y grabar este disco, por eso la gráfica original tiene un texto en la primera página que dice "Esta es mi respuesta". Ahora me da un poco de risa, pero respeto al que fui entonces porque algunas veces las acciones artísticas están basadas en la indignación, en actos de rebeldía. Bach es un músico rockero: místico y enérgico.

¿En que se diferencian tus proyectos de The Stick Trío, el Electrik Consort, Dj d_Melmac + Cides, y la Reunión Bao / Cides / Blavia?
Se diferencian en mucho, son proyectos muy diferentes que me permiten buscar nuevas sonoridades y me ponen constantemente en situaciones desconocidas. Especialmente con el bajista Pepe Bao y el baterista Roger Blavia, aprendí mucho con ellos porque casi no ensayábamos para los conciertos, eran sesiones de improvisaciones sobre temas conocidos y salían cosas maravillosas que existían solo esa noche. Me ponían a límite todo el tiempo porque ambos son músicos muy expertos y controlan muy bien sus instrumentos. Con Electrik Consort mezclamos temas del Siglo XIV hechos con un instrumento medieval como la Zanfona y también tocando temas de Led Zeppelin por ejemplo. Es un juego instrumental y un juego de canciones.

¿Cómo se te ocurrió hacer el Compilado de Stickistas Hispanos y como fue el proceso que hiciste para plasmarlo?
El CD Compilado de Stickistas Hispanos fue el resultado del trabajo de Stick Center, allí pusimos la música de muchos artistas del Stick de 11 países diferentes de habla hispana. También hay una grabación curiosa que hice con el inventor Emmett Chapman a dúo. Creo que es un buen resumen musical de estos años con el Centro de Stickistas.

LOS DIAS QUE VENDRAN

¿Tenés pensado venir a tocar a la Argentina?
Siempre voy a Argentina, de hecho estos últimos años he estado haciendo giras largas, la ultima de 24 conciertos incluyendo la Patagonia. Como mis actividades no son tan resonantes como las de un artista popular, llamo a mi gira "La gira silenciosa". Este nombre también resume de alguna manera mi trabajo de estos años. Espero volver pronto y seguir las giras.

¿Cuáles son tus proyectos? ¿En que estás trabajando ahora?
Actualmente estoy trabajando en un sistema de transmisión de conciertos en tiempo real, hace unas semanas transmitimos nuestro primer concierto en directo para Facebook y Myspace. Fue una experiencia muy interesante porque había "público" de muchos países diferentes. (La grabación completa esta disponible en http://www.facebook.com/guillermocides) Como desde hace unos años vivo en una casa de montaña estoy ahora haciendo un sistema para transmitir desde allí los domingos. Por supuesto lo mejor es tocar en vivo con el público en contacto directo, pero la transmisión online es una manera de estar con personas que están a miles de kilómetros y que difícilmente vengan a un concierto alguna vez.

¿Pensás que tu música se emparenta en forma directa con el rock progresivo, o no?
La verdad es que no, pero por algún motivo los amantes del rock progresivo piensan que sí. Hace poco estuvimos en el Festival Progsud que se realiza en Francia, es un festival de cuatro días donde van muchos grupos de rock progresivo del mundo. Era la tercera vez que me invitaban a ir, imagino que ven en mi música algún tinte progresivo y a mi me parece bien especialmente porque no tengo que hacer sólo un formato definido sino que toco mi concierto habitual.

¿Qué opinas de la movida progresiva internacional de la actualidad?
Ha sido un movimiento oculto durante mucho tiempo y de pronto comenzaron los festivales en diferentes partes del mundo y una actitud tipo "Si: soy progresivo, ¿y que?" (risas) El público es como un club y como todo club, es muy seguidor de estos conciertos, compran CDS, ropa con logos, etc. A mi me parece que está bien, es una manera mas de no tener que consumir la música "oficial". Hay muy buenas bandas de este género en la actualidad con sonidos muy modernos, tan modernos que incluso se escapan de la etiqueta, por ejemplo Dream Theater.


¿Qué interpretes, discos, te gusta escuchar actualmente?
Escucho mucho radio clásica porque el tiempo libre que tengo es cuando voy en coche, me gusta mucho hacer kilómetros y hay veces que los conciertos de la radio clásica son geniales, te imaginas a todos estos tipos tocando en una orquesta, sincronizados, sin errores...Estas grabaciones no son muy editables, son como son, por eso me gusta escuchar estos conciertos. A mi compañera le gustan cosas mas modernas así que también tengo en el oído el sonido más actual, aunque más que escuchar tengo el gran vicio de analizar los sonidos, las ecualizaciones, los planos y las compresiones de lo que suena -sí, ya sé, ¡es muy aburrido escucharlo así!

¿Te gusta algún artista del rock argentino?
Sí: el que toca con el corazón, los demás no me gustan.

¿Cómo haces para difundir tu música dentro del panorama actual de la industria musical? ¿Qué opinas de la caída de las discográficas y la descarga de temas vía Internet?
No difundo mi música. Actualmente no estoy preocupado por esto, simplemente toco en vivo, a veces llevo mis discos para que la gente los compre si los quiere aunque pueden hacerlo a través de stickcenter.com. La verdad es que no estoy preocupado por mi nombre o producción. Antes si lo estaba pero de pronto dejaron de importarme. Sé que suena raro pero es la verdad. Ni siquiera me preocupo por conseguir conciertos, en esta época los conciertos que hago son los que me llaman. Mi forma de entender la música es muy simple y disfruto con componer en casa tanto como de tocar en concierto. Últimamente me divierto con Facebook, donde les propongo a la gente cosas no habituales como un concierto en tiempo real o como la semana pasada que pusimos en los muros de Facebook 15 minutos de video donde se muestra todo el proceso de un concierto, para ello pusimos una cámara en el festival de Francia arriba del escenario y mirando al publico de manera que cada tanto le hablo a la cámara -que serían los potenciales oyentes luego- y hago así un concierto doble: para los que están y para los que estarán. (Ese video esta disponible en http://www.stickcenter.com/News/59/) De todas maneras la música que he grabado hasta hoy está en Internet fácilmente disponible. Quizás quede en el olvido o quizás algunos la rescaten como algo valioso, pero esto ya no depende de mi.

Links con vídeos y canciones:
http://www.facebook.com/guillermocides
http://es.wikipedia.org/wiki/Guillermo_Cides
http://www.stickcenter.com

Entrevista por Leandro Ruano y Emiliano Acevedo



jueves, 26 de octubre de 2017

Una visita a los Chess Records: El alma y la historia del Blues Eléctrico



Me parece increíble estar en el museo de los Chess Records, en el número 2120 de la avenida South Michigan, en Chicago, Illinois. De pronto, la visión de esas consolas de grabación, o los estudios con esos micrófonos conderser originales, me hace retrotraer a aquellos gloriosos años cincuenta y sesenta, esas dos décadas en las que aquí se grabaron decenas de álbumes clásicos del blues, el primer rock y el soul. Los años dorados de la música negra. Todo está intacto, las grabadoras impecables con sus carretes colocados, como si hubiesen sido utilizados ayer, y las oficinas, en donde los hermanos Chess junto al legendario Willie Dixon, decidían los pasos a seguir por la compañía. Los fantasmas de esas leyendas me parecen saludar en cada uno de los ambientes de este recinto sagrado, factoría de gran parte de lo mejor de la música popular norteamericana del siglo pasado. ¡Si hasta parece que en cualquier momento entran a grabar Chuck Berry o Muddy Waters! Una historia inmortal que me gustaría recorrer con vos en esta nota. 

LA TIERRA DEL GOSPEL, EL COUNTRY Y EL BLUES

Los orígenes del rock hay que rastrearlos en el sur de Estados Unidos, la cuna del blues y del country. Según las estadísticas de la década del cuarenta, se habían trasladado a Chicago más de medio millón de negros, huyendo de la miseria, en búsqueda de una mejor calidad de vida, que no lograron hallar en su tierra natal, el Delta del Misisipi. Muchos de ellos, trabajadores rurales, campesinos deseosos de trabajo y con ansias de progreso. Y el blues ya era una de las expresiones más importantes de esa minoría negra norteamericana, en las que las canciones planteaban sus problemas amorosos o se lamentaban de la falta de libertad, el hambre o las enfermedades. Era un género musical que se interpretaba en cualquier parte, en las plantaciones, en las fiestas, en las tabernas o en los burdeles. Una música simple de doce compases y tres versos, con una expresión directa, palabras crudas y un ritmo lleno de entusiasmo.

Muchos de los primeros cantantes de blues eran músicos errantes, vagabundos que esparcían sus canciones por todos los lugares. Existían artistas que se dedicaban plenamente a ese oficio, y otros con diversas ocupaciones (jornaleros, camioneros, boxeadores, pintores, etcétera), gente negra normal de pueblo. Sin embargo, para la población blanca, no dejaban de ser forasteros, por eso les impusieron la otredad de la humillación, haciéndoles sufrir el rigor de empleos con míseras condiciones laborales, y pagándoles mucho menos que a los empleados blancos. Por otro lado, las pensiones en los suburbios, que eran alquiladas por los negros, eran más caras que las destinadas a los inquilinos blancos. 

UNA HISTORIA QUE EMPEZÓ EN EUROPA DEL ESTE

Chicago aún estaba muy lejos de ser la ciudad del blues, todavía reinaba la música country como el principal negocio de las empresas discográficas locales. Sin embargo, la inserción del blues del Misisipi en Chicago ya había empezado a dejar sus huellas en el sello RCA Victor, un verdadero monstruo del mercado discográfico de Estados Unidos. Por otra parte, los músicos oriundos del sur también comenzaron paulatinamente a realizar sus aportes, a medida que se acrecentaba su llegada a la ciudad. Los clubes nocturnos resultaron un buen espacio para que los negros muestren su arte. 

El club Macomba Lounge era uno de ellos y reinaba en las noches de Chicago. Sus dueños eran dos hermanos polacos: Phil Chess (1921-2016) y Leonard Chess (1917-1969) llegados del este europeo a  principio de los años veinte. Así recordaba Leonard en sus memorias, la  manera en que junto a sus hermanos y su madre lograron ingresar a Estados Unidos: “Por aquel entonces existía una legislación en donde todo aquel que poseía algún tipo de discapacidad física no podía ingresar. (Nota: Leonard había  contraído la poliomielitis a la edad de ocho años) Por eso mi madre cubrió mis aparatos, y sosteniéndome del brazo me hizo caminar junto a ella, impidiendo de esta manera que despertase algún tipo de sospechas.”
 
Una vez instalados en Chicago, lograron reunirse con su padre, un trabajador del calzado. Al llegar a su juventud, Phil se alistó en las filas del ejército, mientras que Leonard se dedicó a trabajar en los locales nocturnos. Luego de casi cuatro años, Phil se retiró del ejército y comenzó a seguir los pasos de su hermano.

El Macomba resultaría ser el club más elegido por toda clase de clientela nocturna, por lo que los hermanos Chess debieron llevar adelante su negocio lidiando con el hampa, la prostitución y los traficantes de drogas. Pero no toda la actividad del club se vinculaba con el lado más turbio y marginal, ya que también supieron acercarse hasta ese lugar artistas –futuras estrellas del blues eléctrico de Chicago- que ocupaban el escenario, brindando conciertos que con el tiempo llegarían a ser legendarios.

Así es que los Chess comienzan a dar sus primeros pasos como hombres de negocios abocados al mundo discográfico, cuando se asocian a un pequeño sello independiente llamado Aristocrat Records. Este sello estaba dirigido por un matrimonio, que no creía que el blues fuese un gran negocio, como sí lo era la música country o el jazz. Por su parte, los hermanos Chess sí tenían afinidad con el blues, además de pensar que esta sociedad era una buena idea para difundir a los músicos que se acercaban a tocar al Macomba Lounge, que no eran tenidos en cuenta por otros sellos. Lentamente, los planes de los Chess, enfocados en la difusión del blues, comenzarían a predominar sobre la otra parte del paquete accionario de Aristocrat.

Así, a comienzos de 1947, llevan a grabar (acompañando al pianista Sunnyland Slim) a uno de los guitarristas que usualmente tocaba en el Macomba Lounge: McKinley Morganfield, más conocido como Muddy Waters (1915-1983). Éste se había convertido en un asiduo artista en las veladas noches de blues que se llevaban a cabo en el club, y su relación con los hermanos comenzaba a ser cada vez más estrecha. Por eso la propuesta de grabar, ofrecida por Leonard, entusiasmó rápidamente al músico, que ya contaba con un puñado de canciones. En esa primera tanda de grabaciones, Waters registrará el simple que incluyó las canciones "Gypsy Woman" y "Little Anna Mae”. Más tarde, en diciembre de 1947, en una segunda sesión de grabación, graba "I Can't Be Satisfied"  y "Feel Like Goin' Home", que se convertirían en un gran éxito.

NACE CHESS RECORDS, EL INICIO DE LA LEYENDA BLUSERA

En el año 1949, los hermanos Chess compran la totalidad del sello Aristocrat, y lo renombran como Chess Records. Ya estamos a comienzos de la década del cincuenta, y afianzan el vínculo con Waters. Éste va a ser, por muchos años, el hombre estrella del sello, no solo por ser el primer músico que electrificó el blues, sino porque el sonido de su guitarra revolucionó al género, sentando las bases para que luego –desde el rhythm & blues- surgiera el rock and roll. Justamente, las primeras composiciones que Muddy Waters graba para Chees Records serían los clásicos “Still a Fool”, “Rollin´ and Tumblin” y “Rollin´ Stone”; y de esta última canción los Rolling Stones tomarían su nombre, quince años más tarde.



Sin dudas, los cincuenta serían la década más prolífera para el insipiente sello, ya que tendrían su primera experiencia en él muchos gigantes del blues americano, como Sonny Boy Williamson (1912-1948), Lowell Fulson (1921-1999), Memphis Slim (1915-1988) y John Lee Hooker (1912-2001). Las tareas en Chess Records estaban minuciosamente distribuidas: mientras Leonard se abocaba a la producción de las grabaciones de estos nuevos talentos, Phil era el encargado de la difusión del material editado, su labor consistía en recorrer el país, persuadiendo a los pinchadiscos de las radios para que pasaran sus discos, y de esa forma seducir a los oyentes con cada uno de los lanzamientos discográficos del sello.


La tarea encomendada a Phil por parte de su hermano nace a raíz de una legislación en donde las radios tenían absolutamente prohibido la difusión de más de dos artistas por sello, razón por la cual los Chess fundan un sello paralelo llamado Checker Records, en donde rotaban de forma continua sus artistas.

El gran armoniquista Little Walter (1930-1968) fue la primera estrella en brillar dentro del nuevo catálogo de Checker, a partir del éxito “Joke”. De ahí en más, un sinfín de hit escritos por Willie Dixon encabezarían la lista de temas interpretados por Little Walter. Justamente, con clásicos como “Confessin´the blues” o “My Babe”, a Walter se le atribuye el haber creado un nuevo sonido en la armónica, dueño de un estilo innovador, se han comparados sus aportes en este instrumento con los realizados por Jimi Hendrix en la guitarra y Charlie Parker en el saxo.

FACTORÍA DE ÉXITOS

Hubo otro personaje que, con el correr de los años, sería fundamental en la historia del rock: Sam Phillips (1923-2003), que si bien no estuvo vinculado en forma directa con el sello, resultó una pieza fundamental para fichar nuevos talentos. Phillips aún no había fundado su sello Sun Records (en donde, posteriormente, descubriría a Elvis Presley), por lo tanto, los artistas que este locutor devenido a productor descubriría en esos primeros cincuenta, pasaron a formar parte del catálogo de Chess Records. Uno de los grandes fichajes de Phillips fue el de Jackie Brenston (1930-1979) y sus Delta Cats, una banda liderada por un joven de 19 años llamado Ike Turner (1931-2007). Estos graban “Rocket 88”, considerado por muchos como el primer “rock” de la historia. De esta manera, este incipiente género musical empieza a captar la atención de los jóvenes norteamericanos de los primeros años cincuenta.

Como sabemos, el estado de Memphis resultaría un semillero floreciente de talentos musicales, muchos de los cuales estaban en la mira de San Phillips. Ya, a finales de la década del cuarenta, el productor estaba haciendo grabar a Chester Burnett, que pasaría a la fama como Howlin Wolf (1910-1976). Este gran cantante sería una de las voces más importantes del blues clásico de Chicago en los años 50. Su voz ha sido comparada con "el sonido de las máquinas pesadas que operan en un camino de grava". Junto con Muddy Waters, serían los dos pilares del blues de Chicago. Howlin Wolf también estuvo muchos años vinculado a Chess Records, siendo una de las estrellas del mismo.

Otra de las grandes figuras que ha permanecido durante la existencia de Chess como una suerte de hombre orquesta fue Willie Dixon (1915-1992): contrabajista, compositor y productor de artistas, supo llevar adelante innumerables sesiones de grabaciones, a pedido de los hermanos Chess. Entre los varios artistas que fueron acompañados en sus grabaciones por Dixon podemos citar a Sonny Boy Williamson, Bob Diddley y Koko Taylor. La presencia de Dixon en Chess Records era permanente, si no estaba presente en el estudio de grabación, estaba en la administración, coordinando el material que se iba a editar. En síntesis, Dixon fue un hombre todo terreno en el sentido más amplio de la palabra.

EL ADVENIMIENTO DEL ROCK

Si bien Chess Records resultó ser en sus inicios un sello abocado al blues, no desaprovechó a talentos de otros géneros que golpeaban sus puertas en búsqueda de una oportunidad. Varios de estos  músicos se presentaban por voluntad propia o recomendados por otros artistas que ya habían tenido alguna experiencia previa en el sello. Este fue el caso de Charles Edward Anderson Berry, más conocido como Chuck Berry (1926-2016), quien pasaría a la fama como uno de los mejores guitarristas y compositores de la historia del rock and roll.


Berry había nacido en Saint Louis y emigró al estado de Chicago, en donde conoce a Muddy Waters, y éste le sugiere que vaya a ver a los hermanos Chess. Berry no duda del concejo de su amigo y logra una entrevista con Leonard. En ese momento le deja una cinta con la maqueta de una canción que se llamaba “Ida May”, un tema que contaba la historia de una mujer casada e infiel. A Leonard la composición de Chuck le gustó mucho, pero como por aquella época el nombre era muy popular, y el sello no quería herir susceptibilidades, le sugiere a su autor que le cambie su título. Así el tema pasaría a la historia como “Maybelline”, convirtiéndose en uno de los mayores éxitos de la historia de Chess Records. “Maybelline” no solo anunciaba la llegada de Berry al sello sino que también sería el primer disco de rock interpretado por un negro que vendería más que su versión realizada por artistas blancos. Fue así que Berry entró por la puerta grande de Chess, posicionando la canción entre los cinco discos más vendidos de los charts. Luego llegarían más éxitos grabados por el talento de Saint Louis, como "Roll Over Beethoven”, “Rock and Roll Music", "Route 66" (escrita por Bobby Troup) y "Johnny B. Goode"; muchos de ellos luego versionados por las grandes bandas del rock inglés de la generación del sesenta, como los Beatles o los Rolling Stones.

Unos meses antes del fichaje de Chuck Berry, Chess Records también había firmado con un artista al que no le había sido fácil obtener un contrato en otra discográfica: Ellas McDaniel, un entrañable amigo de Berry. Este artista había sido en su juventud un mediocre boxeador, que también se había trasladado al estado de Chicago. Como era un artista precoz, Ellas se presentaba en el famoso club nocturno 708, en donde dejaba ver sus influencias musicales, tocando versiones de Muddy Waters o John  Lee Hooker. Sin embargo, el gran paso lo dará con un tema llamado “Uncle John”, que sorprendió a los directivos de Chess Records. Luego de contratar a este joven artista, le proponen modificar el nombre del tema, que saldría a la venta como “Bo Diddley”, sugiriéndole al artista que también lo adoptase como seudónimo. A partir de ese momento, Ellas McDaniel pasó a ser conocido como Bo Diddley (1928-2008).

Tanto Chuck Berry como Bo Diddley recorrieron un largo camino con Chess. Allí se les permitía realizar los discos a su manera: ambos compusieron una obra  propia y extremadamente rica. Así, Diddley permaneció más de veinte años en el sello, en donde grabó catorce discos repletos de clásicos, que luego han sido versionados por bandas tan variadas como The Doors o The Clash.

LOS SESENTA, LOS AÑOS DEL SOUL

A mediados de la década del sesenta surgieron nuevas corrientes musicales, luego de la invasión de los grupos ingleses a Estados Unidos. Lamentablemente, Chess Records no se adaptó a los nuevos sonidos de este incipiente movimiento de rock, aunque tenía como referentes a varios artistas de los cincuenta. Así, ante este nuevo paradigma de la industria musical, los hermanos Chess intentaron darle a su sello su propia identidad y dejar en un segundo plano al blues. Sin embargo, aunque Chess Records contaba con un puñado de músicos estables, no logró seducir a los las nuevas bandas del rock para que  grabasen en el sello. Sin dudas, el distanciamiento de varios músicos trajo como consecuencia la ausencia de nuevos talentos en los estudios. 

Ante esta problemática, la discográfica decide incursionar en un género musical que comenzaba a tener su adeptos: la música soul. Esta sería la apuesta fuerte del sello, un ritmo con tinte ligeramente comercial, aunque sin perder el sentido rítmico que caracterizaba al sello. Estos nuevos fichajes le aportaron a Chess Records, un sonido más refinado y sofisticado que el de las otras discográficas de la época. Y es que los hermanos Chess sabían que para que su compañía continuase siendo competitiva en el nuevo panorama musical debía adaptarse.
De cualquier forma, la música soul producida por el sello no logró tener la trascendencia, la identidad y el éxito comercial que caracterizó al sonido del blues eléctrico de los cincuenta, un distintivo sonoro que había hecho de Chess un sello inimitable. Porque el soul terminó siendo el caballito de batalla para una empresa que venía en baja, motivo por lo cual, debió recurrir a profesionales que estaban más empapados en el género. De esta forma, el sello acordó varias alianzas con productores y estudios distribuidos a lo largo de Estados Unidos, los cuales le procuraron su material. En resumen, Chess perdió ese sonido que la hacía única, porque estas nuevas producciones no tenían casi nada de original, ya que bien podrían haber sido grabadas en otros estados fuera de Chicago.

Sin dudas, dentro del amplio abanico de cantantes y músicos de soul que han pasado por los estudios de la compañía, la que más se destacó fue la cantante Etta James (1938-2012). Indudablemente, Etta fue la diva del sello, conquistando el mercado musical con sus sufridas baladas. A James se le sumaban otros notables artistas como el "Duque" Gene Chandler (1937) la inolvidable Fontella Bass (1940-2012) la potente Marlena Shaw (1942) y otros como The Radiants, o The Dells, un grupo vocal que llego a tener una bastante popularidad durante casi tres décadas.


Como es sabido, los Rolling Stones jamás ocultaron su devoción por el sonido y los músicos de Chess Records. Fue por este motivo que, en 1964, la banda viajó a Chicago y se encerró en el estudio de Chess para grabar su EP Five by Five. En esta placa se incluyó el instrumental “2120 South Michigan Avenue”, inolvidable tributo de los británicos a la dirección en donde quedaban los Chess Records.

COLOFÓN, TRISTE Y SOLITARIO
Sin embargo, ni su prestigioso catálogo de artistas, ni la publicidad que obtuvieron con las andanzas de Rolling Stones, lograron  maquillar una realidad: el sello estaba en serios problemas económicos. Por un lado, el blues y su sonido de rock n´roll primigenio, ya no rendían los mismos réditos que en los cincuenta. Por otra parte, el soul sofisticado de Chess carecía de la chispa comercial de los discos de la Motown y del prestigio de Atlantic Records. El descalabro estaba a la vuelta de la esquina. El sello finalmente cerraría en 1969, cuando los hermanos Chess vendieron todo su catálogo a la compañía GRT (General Recorded Tape) por 7,5 millones de dólares. Para 1972 solamente quedaba operativo en Chicago el estudio de grabación de la compañía. Luego, GRT trasladó el sello discográfico a Nueva York, transformándolo en una división del sello discográfico Janus Records. Más tarde, el vaciamiento siguió, cuando GTR vendió el resto de Chess Records a la compañía discográfica All Platinum Records en agosto de 1975. Finalmente, luego de varios años, All Platinum Records atravesó dificultades económicas que la llevarían a vender el histórico catálogo de Chess Records a la multinacional MCA Records

El recuerdo de ese legado ya formaba parte de la historia musical norteamericana desde hacía muchos años. Incluso se filmó una película llamada Cadillac Records en 2008, protagonizada por Adrien Brody como Leonard Chess, Jeffrey Wright como Muddy Waters, Columbus Short como Little Walter, Mos Def como Chuck Berry y la bellísima cantante pop y productora de la cinta Beyoncé como Etta James, entre otros. Un filme que trataba de la creación del sello y su influencia clave en el blues y el nacimiento del rock 'n roll con las figuras claves de ambos géneros musicales.
 
Lamentablemente, el visionario y pujante Leonard Chess no lo pudo ver, ya que no sobrevivió mucho tiempo después del cierre de su empresa: un infarto acabaría prematuramente con sus días en octubre de 1969, apenas tres meses después de la clausura de los Chess Records.

Patricio Fernández Abregu