En abril de 1981, se anuncia la
separación de la formación del Yes que había grabado Drama el
año anterior. Posteriormente, el tecladista Geoff Downes, con el
guitarrista Steve Howe, fundan el exitoso supergrupo Asia,
junto a John Wetton (bajo y voz) y Carl Palmer (batería),
bajo el auspicio del manager Brian Lane y el capo
discográfico David Geffen. Por su parte, el ex cantante de
Yes Trevor Horn graba en 1981 el segundo álbum del dúo Buggles,
junto a Downes, antes de iniciar una exitosa carrera como cotizado productor
discográfico. Sus trabajos posteriores incluirán a Frankie Goes to Hollywood, Rod
Stewart, las rusas T.A.T.U., y muchos más.
Por su parte, luego de la ruptura del
grupo, el bajista Chris Squire y el baterista Alan
White grabarían "Run With The Fox", un single (en la onda
Yes) para la Navidad de 1981, y luego se proponen llevar adelante un frustrado
proyecto de supergrupo nuevo, con Jimmy Page en XYZ (por
ex Yes y Zeppelin), intentando en vano que participase Robert Plant.
Luego de finalizar este proyecto con
Jimmy Page, y aun estando en Los Angeles, Chris Squire y Alan White anuncian la
formación de un nuevo grupo llamado Cinema, con un joven
guitarrista sudafricano llamado Trevor Rabin, cuyas credenciales
incluían 12 años de estudio de música clásica y múltiples habilidades como
cantante, compositor, arreglador, guitarrista, tecladista, ingeniero de sonido
y productor.
Al principio intentaron poner a cantar
a Trevor Horn, pero como éste estaba harto y no quería saber nada con hacer de
nuevo esa función, siguieron adelante con Rabin y Squire haciéndose cargo de
las voces, en los nuevos temas del grupo en ciernes, en busca de un nuevo
contrato discográfico. En ese momento como Jon Anderson estaba
en la ciudad, Squire lo invita a escuchar y cantar en algunos temas
que ya tenían hechos. Increíblemente, la voz de Anderson encajó muy bien en la
onda del grupo, por eso se decidió dejar de lado el nombre Cinema y revivir a
Yes. Para ese momento ya contaban con Tony Kaye como
tecladista, que volvía al grupo luego de más de una década.

Como decíamos, esta obra co producida
por Trevor Horn y Yes (en especial Trevor Rabin) fue, sin dudas, el renacer
comercial del grupo, a partir del inesperado suceso de “Owner of a Lonely
Heart”, el primer single de la banda que alcanzó el número uno en los charts
norteamericanos, en enero de 1984. Luego del éxito de 90125, a la postre el disco más
vendido de toda su historia, Yes se dedicó a girar por todo el mundo,
incluyendo una participación en el monstruoso Rock in Rio, en enero de
1985, que también los trajo a Argentina, en donde tocaron en el estadio de
Vélez.
EL AFFAIRE JOBSON
¿Pero qué pasó con el gran Eddie Jobson? ¿Por qué
se convirtió en uno de los músicos que menos tiempo estuvo en Yes? Tuvieron que
pasar 24 años para que, en 2007, el rubio tecladista aclarase en una carta abierta el porqué de su
inopinado paso por el grupo: “A principios de 1983, recibí una llamada de un
ejecutivo de Atlantic Records, que estaba con Chris Squire y su nueva banda
Cinema en Londres. A pesar de mi falta total de interés en unirme a la nueva
banda de Squire, la conversación telefónica se prolongó durante varias horas,
mientras que prácticamente me rogó que participara en su nuevo disco (el que se
convertiría en 90125). Esta vez mi ´falta de interés´ era real, literalmente no
tenía el más mínimo entusiasmo por estar en la banda de Squire, ni de vuelta en
Londres. El tecladista original de Yes, Tony Kaye, fue invitado a la grabación
del álbum, pero al parecer no lo hizo bien, y se marchó a petición del
productor, después de un período muy corto, dejando las funciones de teclado a
cargo del equipo de producción. Más tarde ese mismo año, yo estaba de visita en
Londres, cuando recibí un mensaje (de los Estados Unidos) que
Cinema ahora era Yes y que Jon Anderson se unía a la banda de nuevo y que el
álbum había salido muy bien. Ah, y todavía les faltaba un tecladista… Cuando
descubrí que estaba realmente en Londres, ahí estaba el nuevo chico del grupo,
Trevor Rabin, y todos estaban dispuestos a venir a tocar conmigo con el álbum
terminado. Trevor Horn (uno de mis productores favoritos en ese momento) había
hecho un trabajo fantástico. Con todo, aunque musicalmente era un poco
superficial, era una grabación fresca y contemporánea, y con el nombre Yes, y
una canción de éxito potencial (“Owner Of A Lonely Heart”), Atlantic Records y
todo un equipo de apoyo bien financiado detrás de él; Todos estaban abocados
para el éxito comercial.”


“Varias
semanas más tarde, de vuelta en los Estados Unidos, donde
continúe trabajando en el repertorio de Yes, recibí una llamada telefónica de
alguien, que resultó ser el ejecutivo que había sido asignado a la tarea de
informarme bruscamente que Tony Kaye se había vuelto a unir a la banda y tenía
que compartir los créditos de teclado con él. No hubo discusión, no a lugar… es
un hecho. ¿Y cuál fue la razón? Necesitaban tres miembros originales para ganar
una disputa legal con Brian Lane (su antiguo manager), Steve Howe y Rick
Wakeman en relación con la legitimidad de la nueva banda con el nombre de Yes.
Mis
instintos de joven se volvieron a despertar, había banderas rojas ondeando y
todas esas sirenas para irme… ¿Por qué estoy haciendo esto exactamente? Todavía
no había ninguna llamada de alguien en la banda, no había discusiones de los
recursos alternativos, no había ni siquiera explicaciones, sólo lo toma o lo
deja… así que escuché la voz de mi corazón y decidí salir de ahí.

Por supuesto, la gira mundial del álbum fue un éxito enorme, Tony Kaye fue apoyado por otro músico escondido fuera del escenario (Casey Young), y el vídeo de “Owner of the Lonely Heart” fue vergonzosamente editado por la insistencia de la BBC (para eliminar al asqueroso ‘gusano’ de escena, yo).
Gracias, chicos. Por lejos, fue la más irrespetuosa
y desagradable de todas mis experiencias en una banda (tan breve como lo fue),
y con el coraje de soportar los comentarios burlones ocasionales de Squire o
Alan White que siguen apareciendo en Internet, los cuales todavía me causan
angustia, vergüenza, y arrepentimiento.
Posdata 1: La descripción anterior de la camarilla
petulante que formaban parte de la élite británica del negocio musical en los
años 70 y 80 también sirve al propósito de explicar en gran parte el malestar
en la memoria de muchos de nosotros, los profesionales que estábamos más
centrados en la música. También explica, en parte, el comportamiento
incesantemente grosero de algunos de los más autocomplacientes personajes de
aquella escena. (No menciono a ningún imbécil en particular por su nombre, por
supuesto). Es irónico que la mayoría de los incluidos de esa camarilla de la
exclusión, ahora parecen ser los más amargados y maliciosos frente al éxito de
las nuevas generaciones de músicos.
Posdata 2: Algunos podrían preguntarme porque yo
tengo una sección de mi participación en Yes en mi Sitio Web. Mi
respuesta seria que yo no tengo una categoría para ‘Bandas a las que me uní
pero no debí haberlo hecho’ o para ‘Bandas en las que estuve pero no debí
estar’. Además yo no hice una mera aparición, Yo fui un miembro, hay una larga
historia de conectividad (desde Bruford hasta Asia), yo todavía aparezco en el
video (aunque censurado), aún tengo fotos, es parte de mi historia.
Posdata 3: Jon Anderson siempre fue amable conmigo,
acogedor y respetuoso. Su culpabilidad en este doloroso episodio fue haber sido
tan pasivo.”
A pesar de este terrible papelón, que demuestra el
carácter comercial y oportunista de este nuevo álbum de Yes, 90125 ha
envejecido muy bien. Y aunque, seguramente, se haya ganado en
muchas encuestas el mote de “disco más odiado por los fans clásicos de Yes”,
especialmente porque rompió con la tradición progresiva y sinfónica de la
banda, en favor de un sonido más americanizado, de Rock Adulto o AOR. Sin
embargo, la música incluida en este disco fue fresca y renovada, manteniendo el
clásico sonido Yes, pero actualizado con el state of the art pop
y las técnicas de producción de los ochenta. Guste o no, el tiempo puso las
cosas en su lugar. Porque es indudable que este disco le dio aire al grupo y la
posibilidad de seguir adelante en los 80 y con gran éxito. Por supuesto,
también fue un álbum con varias curiosidades, que vale la pena comentar…
TEMA POR TEMA:

. HOLD ON: A propósito de este tema, Rabin
comento que tenía dos temas compuestos. Uno era “Hold On” y el otro
“Moving On”, y que combinó el estribillo del primero con las
estrofas del segundo, para hacer el tema que todos conocemos.
. IT CAN HAPPEN: La idea de incluir el sonido de
sitar en la introducción de la canción, también fue de Rabin, y el resto del
tema fue compuesto por Squire. Además, éste último agregó que este fue uno de
los temas más ensayados por la banda durante la época de armado del disco.
. CHANGES: La introducción fue escrita por
Alan White, inspirándose en una música funcional que salía en los parlantes de
un shopping en Japón, que estaba en todos lados en ese centro comercial nipón,
y que por eso se le pegó en la mente.

. LEAVE IT: Esta canción fue compuesta por
Squire y Rabin, quienes escribieron la música y la línea de bajo, pero dijeron
que no podían sacar la parte de batería. Así que prefirieron dejarla para más
adelante. Quizás por eso debe ser que esta pieza musical innovadora contenga
tanto predominio de la parte vocal.
. OUR SONG: Este tema fue una idea original
de Alan White y ensamblado en ensayos por el resto del grupo. Sin dudas, una de
las mejores y más logradas canciones del disco.

. HEARTS: Esta hermosa canción que cierra
el álbum, le gusta mucho a Rabin, según dijo el propio guitarrista; y
principalmente porque Anderson la incluye siempre en sus conciertos y giras
como solista... y eso es muy bueno a la hora de cobrar el cheque por regalías.
Nacho Melgarejo
Excelente reseña. Un disco odiado por los acérrimos fans de Yes. Para mí, un renacimiento para la industria del entretenimiento.
ResponderEliminarEl mejor disco
ResponderEliminarSIN DUDAS EL MEJOR DISCO
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