lunes, 30 de noviembre de 2015

MICHAEL JACKSON, Thriller: La gran bestia pop...



Algunos discos son mejores, otros peores, pero son muy pocos los que se convierten en leyenda, en verdaderos hitos culturales. Thriller, el sexto álbum solista de Michael Jackson, es uno de ellos. Un verdadero rompehielos, un mojón histórico, y por eso nada sería igual luego de su lanzamiento, el 1ro de diciembre de 1982. Sin embargo, la génesis de este álbum súper exitoso se remonta al genial Off the Ground (1979), y es que ambos álbumes contaron con la sabia mano de Quincy Jones en la consola, un productor legendario, un hombre del jazz que junto a Michael coproduciría una trilogía impresionante que se completaría con Bad (1987).

Pero, ¿qué se puede decir de esta leyenda pop que no se haya dicho ya? Es muy difícil explicarle esto a alguien menor de 35 años, en esta actualidad híper mediatizada y con la industria discográfica tradicional en retirada, pero la aparición de Thriller fue un cimbronazo cultural y artístico que sacudió a todo el mundo. Fue un álbum que resumía el state of art de esos primeros 80, con la música disco en franca decadencia y cuando ya asomaba el pop como género rey. Y ahí estaba este rey de reyes, el único e inimitable: Michael Jackson, un tipo que había nacido para ser superestrella. Por eso nadie se sorprendió cuando el 18 de octubre del 82 salió el simple adelanto de Thriller, con la juguetona canción “The Girl is Mine”, cantada a dúo con Paul McCartney. Entonces sí, el mundo ya estaba listo para lo que iba a venir: el álbum más vendido de la historia, esa pequeña obra maestra llamada Thriller, el disco más comercial que había hecho hasta ese momento el Peter Pan de la era Reagan. Lo más grande que pasó en el mundo del pop, en términos de éxito masivo, luego de los Beatles.


Thriller fue grabado entre abril y noviembre de 1982 en los estudios Westlake de Los Angeles, California, con un presupuesto de producción de 750.000 dólares. De movida, nada quedó librado al azar, y es por eso que este disco se concibió como una auténtica superproducción, inspirada, según Jackson, en su idea de crear un álbum donde “cada canción fuera (como) un asesinato”, y por eso desarrollaría Thriller bajo ese concepto. En sí, Michael escribió solamente cuatro canciones para el disco, por lo que sería vital la participación del compositor Rod Temperton, quién junto a Quincy Jones, asesoraría artísticamente a Jackson durante la grabación. Además de ellos, también sería decisiva la participación de varios músicos sesionistas de prestigio –entre los que se contaban varios miembros de la popular banda Toto-, quienes le darían a Thriller ese sonido insuperable, una verdadera clase magistral de producción artística, que hace que aún hoy el disco suene apabullante y moderno.

LAS CANCIONES
El álbum que arrancaba con “Wanna Be Startin´ Something” (Jackson), una impresionante declaración de principios, en clave electro funk, en donde Jackson y Jones tiraban toda la carne al asador de entrada, para dar vida a esta impresionante canción que resumía el derecho al pataleo del cantante acerca de todos los rumores que rodeaban a su figura, y además nombrando a un tema que llegaría luego en este mismo álbum: “Billie Jean”.  “Baby Be Mine” (Rod Temperton) era otra cosa, un tema canchero con mucha onda y bien bailable, simple pero efectivo. Luego llegaría la mencionada “The Girl is Mine” (Jackson), un tema acusado por los críticos de ser “blandito”,  en donde Michael y Paul McCartney daban cuenta de su franca amistad y colaboración creativa, continuada luego en el elepé de McCartney Pipes of Peace (1983), en donde el dueto grabaría “Say, Say, Say” y “The Man”. Una amistad que más tarde entraría en una decidida guerra fría luego de que  Jacca “primeriara” a Macca apropiándose de los derechos del catálogo beatle (las canciones firmadas por Lennon-McCartney, excepto “Love me Do”), luego de una disputa comercial que se decidiría con la compra por parte de Jackson de los derechos de esas canciones, superando a la oferta presentada por McCartney y Yoko Ono al consorcio comercial ATV, manejado por el empresario Sir Lew Grade (dueños hasta ahí de esos derechos), algo que luego le repararía suculentas ganancias a Jackson, empezando por su autorización para el uso de “Revolution” en un comercial de Nike en 1985, un hecho inédito que generaría un fuerte dolor de cabeza al beatle Paul, sin dudas.


Volviendo a Thriller es hora de hablar de la canción que le da nombre al álbum, esa gema funk y disco compuesta por Rod Temperton e inspirada en el cine de terror apto para todos los públicos. Un tema que además contaría con la terrorífica participación del legendario Vincent Price, el auténtico maestro del cine de horror, quién realizaría un memorable monólogo coronado por su recordada carcajada. Este tema también sería respaldado por un impresionante video clip (¡de 14 minutos de duración!) dirigido por John Landis. Un exceso audiovisual, el primero de la carrera de Jackson, que se volvería paradigmático, llegando a ser elegido en varias encuestas como uno de los mejores de todas las épocas.  De ahí pasábamos a “Beat it”, otro tema que te dejaba sin aliento. Según Michael: “quería escribir una canción de rock que a mí me gustara comprar, pero al mismo tiempo quería que fuera algo diferente de la música rock que se escuchaba en el Top Forty”. Lo que es seguro es que este dinámico rock fue un intento de Jackson por endurecer su sonido, y para eso sería decisiva la participación de los guitarristas Steve Lukhater y Eddie Van Halen, éste último ejecutando un incendiario solo de guitarra. Según la leyenda, Van Halen no solicitó pago alguno por su aparición, ya que para él era un honor participar en un disco de Michael. Años más tarde, cuando Slash participó en Dangerous, a la hora de arreglar su cachet, y pensando que Van Halen había cobrado oportunamente un simbólico importe de 10 dólares, le dijo a Michael: “Para mí es un honor tocar con vos, me conformo con que me pagues 10 dólares menos de lo que le diste a Van Halen”. A lo que Jackson respondió, divertido: “El tocó gratis…”

“Billie Jean” era otra canción impresionante, una verdadera paranoia misógina inspirada, aparentemente, por una experiencia que sufrió el propio Jackson en 1981, cuando una fan desequilibrada le empezó a mandar una serie de cartas informándolo de que era padre de sus gemelos. Una reclamo insólito que llegaría a horrorizar al cantante, y más luego de que la querellante lo amenazara con suicidarse sino reconocía a los chicos como hijos suyos. Sin embargo, tan bizarra situación inspiraría a Michael a componer esta canción en su casa acompañado por una caja de ritmo: “Sabía que iba a ser algo grande, y estaba absorbido por la composición”, según sus propias palabras. Imaginen lo obsesionado que estaba con “Billie Jean” Jackson, que se la pasaba pensando y cantando esta canción siempre que viajaba con su Rolls Royce por una autopista californiana, y de tan distraído que iba, un día no se dio cuenta que se le estaba incendiando el coche…

"Human Nature” era una inquietante balada muy cool y sutil, una verdadera delicia compuesta por Steve Porcaro y John Bettis especialmente para este disco de Jackson. Un buen tema al que seguía “P.Y.T (Pretty Young Thing)” (James Ingram - Quincy Jones), un funk en un estilo similar al material de Kool And The Gang. Finalmente, Thriller concluía con “The Lady in My Life”, una sexy y conmovedora balada que se parecía al repertorio de los Jackson 5 o a los clásicos de la Motown, la popular discográfica negra originaria de Detroit, en donde comenzarían su carrera innumerables artistas como Marvin Gaye, Stevie Wonder, Diana Ross & The Supremes, entre muchísimos etcéteras, así como, por supuesto, la banda integrada por los hermanitos Jackson.


Punto final, entonces, para esta recorrida por esta bestia pop llamada Thriller, un álbum que hasta este 2015 vendió la friolera de más de 65 millones de copias en todo el mundo.

E. A.



1 comentario:

  1. Excelente reseña de uno de los grandes mojones culturales dentro de la música popular, muy bien escrita y coincido con ella punto por punto.
    Ahora, tres preguntas:
    1) ¿Crees que las ventas voluminosas de Thriller se deben a los videoclips o a un motivo relacionado con una histeria parecida a la beatlemania?
    2) ¿Quién o quiénes escribieron Billie Jean y Beat It?
    3) Esta puede ser una pregunta de muy difícil respuesta pero:
    ¿Es posible que, de no haber nacido Michael, haya sido posible que músicos como Peter Hammill, David Bowie,Nick Cave o Neil Young hayan sido los responsables de haber creado esta gran obra maestra de la música pop?
    Es paradigmático esto porque, por ejemplo, monstruos como cualquiera de ellos serían llamados Rey del Pop, no me imagino a Hammill como rey del pop.
    Primero, porque tendría que haber dejado Inglaterra por bastante tiempo y radicarse en EEUU y hacer una música que a él quizás no le agradase mucho e incluso rodearse de artistas de ese ambiente particular y bailar y salir con lentejuelas y hacer coreografías, es difícil imaginárselo. Qué opinás?
    Pienso que hay músicos que nacieron para otra cosa y Michael nació con ADN pop y dance y ese era su camino, el de los músicos que nombré antes lamentablemente no tienen tanto reconocimiento como el maestro del pop, solo David y Neil en similar medida pero no demasiado. Nick y Peter son otra cosa muy diferente en lo que decidieron dedicarse y quizás por querer ser más famosos y ser, aún mas legendarios hubiesen tomado ese "riesgo" de apartarse decididamente de lo que venían haciendo, renunciando a gran parte de su ser como artistas, a lo que eran antes del gran cambio para hacer un mojón como este gran disco posteado. La pregunta final es: cambiar para mucha más fama y ser ovacionado por grandes gentíos o no renunciar nunca a lo que sos?

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