lunes, 13 de febrero de 2017

VAN DER GRAAF GENERATOR, The Least We Can Do Is Wave to Each Other: Progresiva explosión sensorial...



Perturbador. Encantador. Este álbum, segundo en la historia de Van Der Graaf Generator, es eso y mucho más. Además es el puntapié cuasi definitivo en la carrera de un grupo superlativo. Editado en febrero de 1969, constituye la entrada de Peter Hammill a aquella lista, nunca publicada siempre insinuada, de los artistas llamados "malditos" y/o de "culto". Y es que este The Least We Can Do Is Wave to Each Other genera todo tipo de sensaciones, menos indiferencia. Basta solamente escuchar temas como "Refugees" o "Out of Our Book", ambos cantados de una forma sobrecogedora por un Hammill único e inigualable, para entender de qué estamos hablando. No por nada a este cantante le decían “el Jimi Hendrix de la voz”…

Hammill es un tipo que canta con furia imperecedera, eso está más que claro, pero también siempre se caracterizó por dar forma a excelentes canciones con curiosas letras que se sumergen en temáticas tecno-socio-culturales de alta pretenciosidad, en un amplio abanico que va desde las pasiones humanas a las intuiciones científicas y a la vez dan cuenta de una intensa inclinación hacía lo místico: numerología, astrología, religión, magia, etcétera.

Por ejemplo, en este álbum homenajean al físico estadounidense Robert van de Graaf (1901 – 1967) –cuyo invento inspiró el nombre de la banda- en el tema "Whatever Would Robert Have Said?", en donde se habla del futuro de la humanidad y todo. Por supuesto, también en la tapa del álbum se puede apreciar una imagen del generador de Van Der Graaf, en esta oportunidad oficiando como un tótem shamánico, mientras que un rayo sacude un mar de sangre.

Quizás esto se debe a que VDGG también tenía la costumbre de "comunicarse" con los dioses, gracias a Hugh Banton, quien usaba unos órganos tenebrosos y celestiales que elevaban la música del grupo por los aires, sin necesidad de requerir los servicios de ningún solista de guitarra, como otros grupos de rock progresivo contemporáneos.

Otro punto destacado de este disco es que sus diferentes temas muestran, y demuestran, una música tan barroca como intrincada, y tan difícil de asimilar como sobrecogedora.

GÉNESIS DE UN CLÁSICO

El grupo había empezado a ensayar todos los días con vista a la grabación de su segundo álbum, en septiembre de 1969. Hammill escribió la mayoría de las canciones y se las presentó luego al resto de la banda, casi como piezas terminadas, pero a las que todos los músicos terminaron agregando arreglos personales, embelleciendo y complejizando aún más la labor primaria del cantante y compositor. Uno de los que más se destacó en este punto fue, sin dudas, el organista Hugh Banton, sumado al nuevo miembro del grupo, el saxofonista David Jackson. Banton tenía mucha experiencia como organista de iglesia, además de evidenciar un marcado entusiasmo por la música clásica contemporánea, en especial la que se hacía en Francia. Y estos sonidos combinaban muy bien con las oscuras liricas de Hammill. Por otro lado, en "Darkness (11/11)" -cuyo título daba cuenta de haber sido compuesto el 11 de noviembre de 1968- era un tema en donde Jackson realizaba una performance digna de su ídolo Roland Kirk, en especial por tocar saxo tenor y alto simultáneamente

LOS TEMAS

Desde la primera canción, “Darkness”, el clima se vuelve opresivo, muy oscuro y con una rítmica muy fuerte. Por supuesto, varios de estos elementos estilísticos se repetirán luego a lo largo de toda la obra de VDGG. Otro tema impresionante es ”Refugees”, una hipnótica pieza musical cuya increíble melodía viene acompañada por una de las mejores performances vocales de Hammill, sumada a la descollante labor de Banton.
Luego, la enigmática “White Hammer” recrea una sucesión de momentos calmos y otros altamente explosivos y perturbadores, en donde se luce el saxo acaparador de David Jackson, para dar cuenta de una historia sobre conjuros medievales. Por su parte, como decíamos antes, en “Whatever Would Robert Have Said?” los susurros de Hammill y los buenos aportes de bajo y guitarra de Nic Potter, más la melodía de saxo le dan a este tema un carácter único y cambiante, muy atractivo. “Out of My Book”, una canción que empezó con una melodía compuesta en el piano por Jackson más Hammill en guitarra, constituye uno de los más delicados momentos del álbum, un tema sutil y con todo la intimidad aportada (¡cómo no!) por la genial voz de Hammill, respaldada en esta oportunidad con formado por una urdimbre de varios "Hammill" más...

The Least We Can Do Is Wave to Each Other finaliza con “After the Flood”, un tema casi jazzero, repleto de acertadas intuiciones que juguetean con la ciencia ficción. Aquí se narra una historia acerca de la caída de un diluvio terrorífico que genera una inundación casi apocalíptica. Para eso, los versos intrincados de Hammill son acompañados por una inmensa labor instrumental de Jackson, quien desarrolla varios cambios melódicos, dibujando sensaciones sonoras variopintas: miedo, calma, estupor… La letra fue parcialmente inspirada en la figura de Albert Einstein, quien había expresado su temor por el desarrollo armamentístico, paralelo y paulatino, de Estados Unidos y la Unión Soviética, durante la Guerra Fría, que podía desencadenar la aniquilación total de la humanidad.  Por eso aquí VDGG da cuenta de esa creciente amenaza hasta la conclusión de la canción, mediante un potente crescendo instrumental, acompañado por el repiqueteo de la batería de Guy Evans, que se va insinuando a lo largo del tema hasta estallar con todo -casi como si fuese un potente "orgasmo" musical- en donde Hammill desarrolla una labor arrebatadora. En gran medida debido que a su impresionante grito de más de 40 segundos de duración, poco antes del final. Simplemente, increíble. Otra muestra de la genialidad y destreza de este impresionante vocalista, que maneja su voz de una forma única, como si ésta fuera un instrumento musical más.

En resumen, un disco único y es-tu-pen-do...

E. A.


2 comentarios:

  1. Más de los grandes genios por favor. Qué decir a estas alturas de Van Der Graaf, un grupo super influyente en muchos géneros? sí, un grupo completamente emocional y al mismo tiempo muy vanguardista, expresionista y cerebral? sí, uno de los únicos grupos en la historia que combinó a la perfección estas cualidades? un sí rotundo. Le falta reconocimiento mediático, sobretodo mediante la difusión de las grandes discográficas y los mass media? me pregunto si es esto posible, dado el perfil tan hermético de estos maestros, y en especial del todoterreno Peter Hammill, genio de genios, uno de los mayores que conoció el siglo XX y cuya fama debería de ser mucho mayor que la que tiene desde las última cuatro décadas.
    Hablar de la música de VDGG llevaría mucho tiempo y de la carrera de Peter también. Quiero hacer una recomendación: hablar un poco en general de la carrera desarrollada por Peter, es, no se como describirla, impresionante, pero a un nivel casi jamás visto, saben a cuantos músicos inspiró e influenció este maestro? decenas de miles en todo el mundo.
    En la página www.cabezademoog.blogspot.com/ hay varias reseñas tanto de la banda (maravillosa y única) como del Gran Maestro. Les invito a leer y de paso agradecer esta hermosa entrada dedicada a esta banda excepcional y que "pese" a sus experimentaciones y arreglos un tanto "extraños", que le siguen dando una inmerecida impopularidad entre las masas ha legado para la posteridad una obra donde la emoción más profunda es el bálsamo más glorioso. Eternos y extraordinarios, gracias por tanta magia!!!!!!!

    ResponderEliminar