miércoles, 9 de agosto de 2017

¿QUÉ MOVIMIENTO DE ROCK?: la histórica entrevista a Pappo en la Pelo, 1977.



Dentro de la pendular relación entre Norberto Pappo Napolitano y la revista Pelo, uno de los mayores hitos fue la entrevista que la publicación le realizó en noviembre de 1977. En ese momento, el Carpo lideraba Aeroblus, un power trio imponente de fugaz vida, junto al Negro Alejandro Medina y el extraordinario baterista brasileño Rolando Castello Junior. Lo que tiene de genial esta nota es la visión crítica particularísima de Pappo sobre la situación de la música rock en la Argentina del Proceso. No hace falta hilar muy fino para dar cuenta de la masacre que se estaba llevando a cabo en ese momento, y como este accionar del Estado Militar asesino repercutía en el ámbito cultural, del que la música rock no estaba exenta, víctima de la censura, la persecución y el ostracismo al que la condenaban los medios masivos, la mayor parte de los cuales eran también controlados por la dictadura, por no decir todos. Una entrevista imperdible con el Carpo, en primera persona y sin tapujos…

¿QUÉ MOVIMIENTO DE ROCK?

"En la música hay varias categorías, que empiezan por el blues; el que se cansa de hacer blues pasa al rock, el que se cansa de hacer rock pasa al progresivo, el que se cansa del progresivo pasa a la música elaborada, el que se cansa de la música elaborada pasa a la música electrónica, y el que se cansa de la música electrónica se vuelve loco."

Haga lo que haga Pappo se permite cierta vigencia constante, que hace que la gente lo recuerde, aun después de un largo período de inactividad: es, quizás, el más sorprendente personaje que ha tenido nuestro rock. Abominable, absurdo, simple, cómico o grosero, la gente todavía no sabe si despreciarlo o aceptar sonrientemente sus arranques personales, o musicales. En la entrevista que sigue, Pappo explicó algunas de sus ideas. No todas se entienden claramente, y hay algunas desconcertantes, que violan los límites de la coherencia. Pero, por lo menos, son tan él mismo como su rock, cuadrado y agresivo.

¿Cómo definirías al Pappo de 1977?

¡Qué sé yo! Me pusiste en un aprieto. No sé.

¿Qué diferencias existen entre el Pappo de 1970 y el de este año?
Ahora me dedico más a la música que antes, ahora toco cuatro horas por día. Bueno, en realidad son cuatro horas día por medio. Además, toco con el conjunto dos semanas antes de cada actuación: de ese modo, cuando tocamos, venimos embalados y no estamos cansados de tocar siempre los mismos temas. Antes, a nivel conjunto o a nivel musical, encaraba la cosa de la misma manera que ahora. A nivel tocar, sólo lo hacía cuando había alguna presentación.

¿Qué fue lo que te llevó a encontrar esta nueva dinámica?
Estar tres años en Inglaterra. A todos los músicos argentinos les haría muy bien ir a tocar a Inglaterra, o a Estados Unidos, si quieren tocar rock and roll. Estando allá uno vive mucho más intensamente el movimiento de rock, porque es un 90 % rock y un 10 % burguesía. Al estar ahí podés escuchar mucha más música y tener contacto con gente que realmente mata. Aquí no existe el movimiento de rock; creo que los músicos no progresan.

¿Por qué creés que aquí no existe un movimiento de rock and roll?

Porque el país es depresivo, la gente se viste de gris y el sistema de conexión de persona a persona todavía no fue descubierto. El sistema de conexión que usan las personas en este sector del planeta no me gusta; me gusta mucho más el que utilizan en Inglaterra.

¿Vos trataste de implantar el rock and roll en Argentina?

No, implantarlo no; lo que pasó es que me manijearon mucho, entonces me gustó mucho el rock. Antes era un tipo como cualquier otro, hasta que me di cuenta, por ciertas amistades, de que el rock and roll rompe todo.
¿Cuándo te diste cuenta de que en Argentina no había un movimiento de rock?
Yo siempre me di cuenta; lo que pasa es que anteriormente me lo imaginaba para vivir un poco más contento. Eso pasó hasta que viajé a Inglaterra. Ahora que conozco lo de allá no puedo imaginármelo más. El movimiento que hay aquí es imaginativo, de acuerdo con mi experiencia.

¿No hay cierto desprecio, por parte de los bluseros, hacia los músicos que encaran el rock saliendo de los tres tonos?
Es inútil luchar por una causa tan inferior a lo que es el cosmos. 

¿Por qué el blues y el rock cuadrado suelen engendrar violencia?

No creo que sea violencia, yo opino que es calentura; la gente quiere saltar y correr por ahí uno le pega un bife a otro, sin darse cuenta, y se agarran a trompadas, pero eso es ignorancia. Es ridículo que pasen esas cosas; la música no tiene la culpa; la culpa la tienen esos dos tarados que se agarraron a piñas. El blues no propone violencia, el blues propone sentimiento, tristeza, fuerza espiritual y verdad, sobre todo verdad.

¿Existe el circo dentro de la música que vos hacés
?
Yo pienso que no hay circo, que todo eso es producto del progreso. Es producto de una nueva imaginación, que no tiene por qué ser criticada, ya que uno tuvo ciertas vivencias unos años atrás. Generalmente la gente no acepta algo nuevo porque la asusta, o por problemas de paranoia y persecución personal. Todo lo que pasa no es problema del circo, sino de los que no aceptan las cosas.

¿Qué pensás de los guitarristas "vedette"?

Yo no soy un guitarrista "vedette"; lo que pasa es que hice mi propio grupo que se llama Pappo's Blues, y yo me llamo Pappo y hago todo. Siempre hacía las cosas yo, cantaba, componía y tocaba la guitarra, y mis amigos me acompañaban. La gente que estuvo conmigo estuvo de verdad; yo nunca toqué porque tenía que cumplir un horario. De todos modos, no hay necesidad de que la estrella sea el guitarrista; en los grupos de blues puede haber un saxofonista estrella o un pianista estrella, o un violinista estrella, o todos estrella.

¿Por qué en tus grupos nunca pusiste ninguno de esos instrumentos?

Porque me molestan, me molesta el sonido; a mí me gusta el sonido de guitarra, bajo y batería. Yo quiero que el sonido sea lo más limpio posible, mucho volumen y pocos efectos; me gusta la música pulida, sin nada arriba. Además, el piano es un instrumento para estar tranquilo, y con mi música no se puede estar tranquilo. Lo nuestro es muy eléctrico, es muy agresivo, porque dice las cosas directamente.

¿Cuáles son tus expectativas y tus ambiciones como músico?
Yo quiero poder tocar bien la guitarra.

¿Estás muy lejos de eso?

Es como si todavía no hubiera empezado.

¿Qué es lo que te permite acercarte a ese nivel que aspirás?

Nada, y menos si sigo como hasta ahora. Lo que pasa es que la Les Paul es muy indomable, hay que pulirla bien y darle sin asco. La guitarra en sí es una cosa inconcreta, no se sabe lo que es.

¿Hubo algún guitarrista que llegó a tener el dominio de la guitarra que vos pretendés?

No, no hubo. Un guitarrista que me gusta mucho es (Allan) Holdsworth; yo lo escuche con Soft Machine y me mató.

¿Y Jeff Beck?

Es otro tipo que mata, me parece muy simpático; a Jeff Beck lo conecto con Jimmy Page, a la misma altura.

¿De qué manera te influye el gusto de la gente?

A mí no me influye, directamente me importa. Si ahora salgo con un grupo y fracaso, el responsable del fracaso soy yo, y me clavo diez puñales en la cabeza. Un músico tiene que estar en actividad, en el escenario, un músico no tiene que caer nunca; lógicamente, eso depende del trabajo que el músico realice. A mí me importa la gente, porque la gente está en todos lados y convivo con ella.

¿Podés definir la línea compositiva de Aeroblus?
Es lo que viene después del rock cuadrado. En la música hay varias categorías, que empiezan por el blues: el que se cansa de hacer blues pasa al rock; el que se cansa de hacer rock pasa al progresivo; el que se cansa del progresivo pasa a la música elaborada; el que se cansa de la música elaborada pasa a la música electrónica; el que se cansa de la música electrónica se vuelve loco. Este proceso también puede suceder al revés. Cuando nos juntamos con Junior y Alejandro, decidimos marcar cuatro y tocar lo que saliera de ahí, y salió el disco. Pappo's Blues es tres o cuatro tonos y fuerza, polenta, garra y un desafío para ver quién tiene más calentura. Aeroblus, en cambio, es más musical y nos dedicamos más a la música.

¿Qué, opinás acerca del actual panorama musical argentino?

Creo que está muy electrificado, hay mucha competencia; aquí cada uno está por su lado, todos están muy separados. En Inglaterra la cosa se plantea muy distinta de acá; allá todos nacen con el rock and roll en la mente, porque es la tierra del rock and roll.

¿Entonces aquí nunca habrá rock, porque no es la tierra del rock?
No, no es eso, porque yo estoy haciendo rock and roll; lo que no existe en Argentina es el movimiento en sí.

¿Y vos pensás que puede llegar a existir?
Sí, dentro de 100 años.
Reportaje: Javier Cófreces
Fotografía: Oscar Galimberti (excepto las de Aeroblus)
Noviembre de 1977


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