sábado, 2 de abril de 2016

NO ME SEPAREN DE MI OBRA, entrevista a Gustavo Montesano



A lo largo de su trayectoria, Gustavo Montesano  se ha destacado tanto por su labor musical así como por su actividad como productor. Su currículum nos dice que ha formado parte de bandas míticas como la argentina Crucis y la española Olé Olé; además de haber elaborado complejas y atractivas aventuras musicales como solista. También ha tenido el honor de producir, entre varios artistas de renombre, a los Héroes del Silencio, cuando aún eran una promesa. En esta nota, desde Madrid (ciudad en la que Montesano se encuentra radicado hace más de 35 años), Gustavo repasa su exitosa trayectoria y nos da su opinión acerca de cómo ve el presente y futuro del panorama de la industria discográfica.



 SINFONIA LUNATICA

Por supuesto, Crucis es la primera parada obligatoria, a la hora de hablar de la carrera de Montesano. Los orígenes de la banda se remontan a agosto de 1974. En ese momento Crucis estaba formado por Gustavo (Guitarra y vocalista), José Luis Fernández (Bajo), Daniel Frenkel (Batería) y Daniel Oil (teclados). Cuando Fernández dejó la banda, Montesano pasó a tocar bajo. Más tarde llegan al grupo Pino Marrone (guitarra) y Aníbal Kerpel (teclados). En 1975 se va Daniel Frenkel y entra Gonzalo Farrugia (quién venía de tocar en la banda uruguaya Psiglo) a tocar batería. Según una entrevista publicada en la revista Roll, Aníbal, Gonzalo y Pino se habían encontrado de casualidad con Farrugia en un colectivo de la línea 38 y ahí fue cuando le propusieron unirse al grupo. Más tarde, en noviembre de 1975, la música de Crucis llegó a los oídos atentos de Charly García y del representante (promotor y editor) Jorge Álvarez, quienes no dudaron en brindar su apoyo para la producción de la banda. De ahí en más el cenit. Se suceden, en poco tiempo, las ediciones de Crucis (1976) y Los Delirios del Mariscal (1977), actuaciones en los más importantes escenarios de la época, reconocimiento masivo de la crítica… Vértigo. Sin embargo, a principios de 1977, decidieron separarse, dejando la pregunta eterna entre sus fanáticos de hacía donde se hubiera desarrollado la música del grupo de haber continuado juntos.

ENTREVISTA> ¿Cuáles fueron tus inicios en la música? ¿Qué músicos te influenciaron más en tus primeros años?
Mis inicios en la música se dieron de muy niño. A los 5 años ya estudiaba piano. Ya sabes: Mozart, Chopin y Beethoven. Al mismo tiempo descubrí a los Beatles, Dylan, Hendrix y los Stones. Todos influenciaron enormemente mi vida y mis primeras composiciones

¿Qué recordás del inicio de Crucis?
Desde los doce años llevaba montando sucesivas formaciones de grupos con distintos músicos amigos de la escuela o del barrio. Formé Crucis como una más de estas pruebas y fue su tecladista original –Daniel Oil- quien le puso el nombre a la banda. 

El grupo obtuvo apoyo de la crítica especializada y el público desde un primer momento debido al suceso de su primer álbum Crucis (1976). ¿Cómo manejaste semejante repercusión a tan corta edad?
La manejé lo mejor que pude. No muy bien, a decir verdad. Éramos demasiado jóvenes, influenciables y arrogantes. Claramente, no estábamos preparados para lo que se nos vino encima. Salvo Gonzalo (Farrugia) que era más grande que nosotros y tenía un poco más de experiencia, los demás salimos directamente de la secundaria a los escenarios, discos, giras, reportajes, viajes y a un ritmo apabullante que apenas nos dejó tiempo para enterarnos de lo que estaba ocurriendo. Las drogas no eran de gran ayuda en esa materia. Lo hicimos lo mejor que pudimos, aunque no nos hubieran venido mal unas cortas vacaciones para sentarnos a reflexionar.

En 1977 Crucis edita su segundo trabajo, Los Delirios del Mariscal, un álbum qué es considerado como una de las obras cumbres del rock progresivo argentino. ¿Cómo lograron que les financien un viaje a Miami para mezclar el disco con Jack Adams, hecho inédito para los grupos del rock nacional en los 70?
Nuestra compañía discográfica (RCA) estaba bastante feliz con la repercusión del primer álbum y no se negaron a financiar nuestra sugerencia para mezclar y masterizar Los Delirios del Mariscal en los Criteria Recording Studios. Es verdad, nadie lo había hecho hasta entonces y en aquella época parecía una auténtica locura, pero es que quizás simplemente a nadie se le había ocurrido hacerlo antes. El hecho es que para Crucis era de vital importancia contar con estudios e ingenieros que en nuestra opinión eran los ideales. Si algo teníamos en claro era el sonido que buscábamos para nuestros discos.

¿Por qué el grupo se separa inmediatamente, luego del viaje a EEUU, teniendo posibilidades de actuar allí (según publicaciones de la época)?
Habíamos hecho un par de giras por Brasil y creo que a nivel de éxito estábamos en nuestro mejor momento. Sin embargo, ya existían algunas diferencias musicales (a mi juicio) determinantes y es que Aníbal (Kerpel) y Pino (Marrone) se dirigían vertiginosamente hacia el jazz, el jazz rock de fusión y la improvisación, mientras que yo seguía experimentando con la música clásica y el rock sinfónico. Ese era mi fuerte y aunque intenté seguirles en su dirección, no me atraía demasiado la idea de cambiar en forma tan radical la línea musical de la banda. También estaban las lógicas peleas de chicos, los celos, las novias y todo ese rollo; pero nada que no se hubiera podido salvar con un par de charlas profundas. Ninguno de nosotros fue capaz de sentarse a escuchar las necesidades de los demás. Simplemente aún no estábamos capacitados para ese tipo de ejercicio humano.

Con la muerte de Gonzalo Farrugia (2009) se perdió un músico de gran valía, así como se evaporaron las posibilidades de reunir a Crucis. Antes que ocurriera esto, ¿habían estado cerca de reunir a Crucis aunque sea por un único show?
No.

¿Y qué opinás del fenómeno actual de las bandas clásicas que se reúnen?
Aún no he escuchado a ninguna banda vuelta a reunir que no me haya decepcionado. No lo sé. Prefiero escuchar nuevas propuestas. O a los que siempre están al pie del cañón como los Stones.

En Homenaje (1978), tu primer álbum solista, participan como invitados tus compañeros de Crucis, Charly García, Pedro Aznar, María Rosa Yorio, Nito Mestre, Alfredo Toth… Casi un seleccionado de músicos.
Sí, un auténtico seleccionado, visto desde ahora, pero que por entonces era para mí simplemente reunir a un montón de amigos a los que veía casi a diario para grabar música. Fue un auténtico placer poder interpretar mis canciones con músicos tan buenos. Mi recuerdo de ese álbum es que estaba grabándolo con un pie en el avión ya que era inminente mi partida definitiva de Argentina -estaba realmente asustado con lo que pasaba en el país desde que había tomado el poder Videla, al frente del Proceso- y ni siquiera pude estar presente cuando el disco se publicó. Una verdadera lástima, pero el clima social y político se había tornado irrespirable para gente con un mínimo de sensibilidad (y para la otra también). Mis recuerdos de la Argentina de aquella época desgraciadamente están muy ligados a aquellos horribles acontecimientos que ni yo ni nadie (que yo conociera) lográbamos aceptar ni comprender.

DETERMINADOS ESPEJOS

Luego de su experiencia en Crucis y su primer disco solista, Montesano forma Merlín junto a Alejandro De Michele (ex Pastoral). Sin embargo, el dúo edita un solo disco y luego se separa. Más tarde, Gustavo forma Patricio y los Negativos y Doctor Rico, bandas efímeras que no llegaron a grabar. A mediados de 1981, forma junto con su hermano Marcelo la banda Montesano, con la que graba (en 1982) un álbum titulado El Pasillo.

¿Qué recordás de esta experiencia grupal liderada por vos?
No mucho la verdad; caí por Buenos Aires y alguien me ofreció grabar un LP, de modo que monté una banda a toda velocidad y lo hice. Pero si mal no recuerdo, tampoco estuve presente para su publicación.

¿Luego de tu viaje a España, como se da tu viraje musical del rock progresivo al tecno pop de Olé Olé?
Fue una elección completamente natural y deliberada, muy influenciada por la realidad del Madrid de los primeros 80, ya que era un sitio caóticamente divertido donde todos los valores se habían dado vuelta. Simplemente me relajé y me dejé llevar. Luis Carlos (tecladista de la banda) y Emilio (bajista) eran unos auténticos genios en todo lo relacionado con los secuenciadores y computadoras, un mundo completamente nuevo para mí. Formamos la banda con una cantante cubana muy jovencita (Vicky Larraz) y publicamos un disco que fue directamente al número uno. ¡Increíble! De repente comencé a ganar dinero a lo bestia. Era un cambio que necesitaba en todos los sentidos de mi vida… Evidentemente para estar en una banda como Crucis tenías que ser realmente muy bueno tocando tu instrumento; un auténtico virtuoso. Pero me temo que acabé harto del virtuosismo y de la seriedad con que me tomaba mi propia música. Así que –como dije antes- me relajé y comencé a divertirme como loco… Nos fuimos de gira con Depeche Mode y Nena (un grupo alemán) por Italia y luego fuimos a México y a Centroamérica, y todo venía prácticamente solo. Salía sin mayor esfuerzo. Yo me limitaba a escribir canciones y a tocar la guitarra mientras todo un equipo de ingenieros, managers y productores hacían todo el trabajo duro. No sé si me explico bien, conocí por primera vez un ambiente auténticamente profesional en donde cada uno hacía su trabajo y nadie se metía en el de los demás. Y aquello duró diez años con ocho LPs e infinidad de giras mundiales. Puedes decir lo que quieras sobre los españoles pero de una cosa estoy seguro: son muy trabajadores, respetuosos y saben lo que hacen. Así que decidí fijar mi residencia en Madrid donde me casé y tuve cuatro maravillosos hijos.

Olé Olé

¿Y cuáles son los discos preferidos de toda tu trayectoria?
Homenaje y el primero de Crucis.

Justamente dos álbumes que encajan en el llamado rock sinfónico progresivo. En la actualidad, ¿te sigue atrayendo ese estilo o pensás que ya lo dio todo?
La verdad es que no sé muy bien cuáles son los artistas actuales que representan esa tendencia musical hoy. Si es que existe alguno... Me gustaría en ese caso poder escucharlo para encantado expresarte mi opinión. Personalmente creo que como expresión popular se agotó a finales de los 70; puede que hayan sobrevivido algunos artistas pero no los conozco.

A lo largo de tu carrera, en varias oportunidades trabajaste junto a Jorge Álvarez, uno de los mayores impulsores del rock argentino en sus orígenes. ¿Nos podrías dar algunos conceptos acerca de su figura?
Efectivamente, Jorge fue gran amigo mío de toda la vida y hemos hecho muchos proyectos juntos. Es muy curiosa tu pregunta cuando te refieres a él como "uno de los mayores impulsores", como si hubiera otros impulsores a su altura. De más está comentar que Jorge fue descubridor y productor de Manal, Vox Dei, Moris, Tanguito, Billy Bond, Pappo, Miguel Abuelo, La Cofradía de la Flor Solar, David Lebón, Sui Generis, Pescado Rabioso, La Máquina de Hacer Pájaros, Espíritu, Crucis, y bastantes más. Me gustaría saber que si hay otros impulsores del rock nacional que hayan aportado la cantidad y calidad que ha aportado Jorge. Lamentablemente, tampoco he visto que se haya reconocido como es debido a personas que, según mi criterio, también hicieron un aporte muy grande como Ricardo Kleiman (productor de Almendra) o Fabián Ross (de Los Gatos).

BALANCE DE TODO ESTE TIEMPO POSIBLE

¿Cómo llegás a ser productor de los Héroes del Silencio en 1987? ¿Te diste cuenta enseguida de que iban a tener el éxito que después lograron en España y en toda América?
Esa fue mi primera experiencia como productor discográfico y ni remotamente podía imaginar el éxito que íbamos a tener. Los Héroes fueron los primeros músicos de rock que cantando en español consiguieron triunfar en países como Alemania, Japón o EEUU. Son unos chicos maravillosos y se lo tienen bien ganado. Sigo creyendo que (Enrique) Bunbury es uno de los más grandes artistas del mundo. 

¿Cómo se dio la posibilidad de grabar Fantasía Flamenca, tu disco clásico de guitarra española?
España acabó influenciándome más de lo que creía. Me encanta el flamenco moderno y tengo muchos amigos, auténticos genios dentro de ese estilo, así que me reuní con algunos de ellos para grabar música clásica que es otra de mis pasiones. Las maquetas (demos) que grabamos en Madrid llegaron de algún modo a la EMI de Londres que nos llevó a todos para allí y nos sugirió el acompañamiento de la Royal Philarmonic Orquestra. Grabamos en el famoso estudio 1 de Abbey Road e hicimos algunas giras por Europa. Fue una hermosa experiencia de convivencia con otras culturas y músicos completamente dispares que lograron dar cohesión a una extraña pero fructífera fusión. 

¿Cuál es tu opinión acerca del presente de la música rock?
No sé exactamente a que te refieres con la definición “música rock”. A mi simplemente me gusta la música, de diversos estilos, de todos los estilos la buena música que la hay y muchísima. Siempre he creído y sigo creyendo que los grupos británicos van años por delante de los de cualquier otro país en esa materia. Me encanta mucho de lo que se está haciendo por allí, en la actualidad. Me gusta la obra de artistas como Amy Winehouse, Coldplay, Muse, etc. Escucho miles de cosas. Pero de rock propiamente dicho, no sé, deberías darme ejemplos concretos. Para mi rock es Led Zeppelin, Deep Purple, ACDC

¿Según tu parecer, cuales son las diferencias entre la época actual del rock y el panorama que te tocó vivir como músico en los 70 y los 80?
Básicamente son diferencias de mercado y marketing pero en lo esencial es lo mismo; siempre ha habido artistas buenos y malos. Antes y ahora. Y me gustan muchas cosas de los 70 y 80, muchísimas. Y de los 60 aún más. Pero también me gustan muchísimas de hoy.

¿Por qué pensás que a los grupos argentinos les haya costado tanto obtener repercusión en España, así como a solistas de la talla de Fito Páez o Charly?
Por una cuestión de marketing. Las compañías argentinas no trabajan en la promoción de sus artistas de la misma manera que las españolas. A mí no me ha ido tan mal porque he estado inmerso dentro de un grupo español. Mi ejemplo es similar al de Andrés Calamaro, que empezó desde cero en España con Los Rodríguez, con contratos firmados aquí. No tiene tanto que ver con lo artístico sino con la capacidad creativa y económica de los ejecutivos de las casas de discos.

¿Estás al tanto del panorama de rock argentino? ¿Hay algo que te guste de la actualidad?
Viajo dos veces al año a Argentina y la verdad es que no he encontrado nada digno de mención. Pero me gustaría conocer más, entrar dentro de lo under, estoy seguro de que hay grandes artistas pero desgraciadamente no los conozco.

¿Cómo ves el futuro de la industria musical con la caída de las discográficas y el advenimiento de las descargas on line y otras formas de distribución?
Hoy en día afortunadamente se escucha más música que nunca. Todo el mundo está enganchado a sus pequeños auriculares y las posibilidades de acceder a la música son virtualmente ilimitadas. La industria está experimentando un cambio atroz en su forma de distribuirla y comercializarla. Sobrevivirán los que sepan cómo llegar al público y sepan adaptarse a las nuevas tecnologías. Personalmente creo que el sistema del futuro es el streaming, páginas como Spotify están comenzando a funcionar muy bien aquí en Europa. Son sitios en los que puedes encontrar y escuchar todo lo que quieras sin necesidad de descargártelo. Artista por artista, disco por disco.

¿Cuáles son tus proyectos actuales como músico y productor?
Tengo bastantes pero por una razón cabalística nunca suelo hablar de ellos antes de haberlos realizado.

Emiliano Acevedo

 

2 comentarios:

  1. Muy buena, Gustavo es terrible músico y compositor, la verdad me gustaría que fuera un poco mas reconocido su trabajo acá en Argentina, porque se lo merece

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